Pulseada en Colombia: ¿quién ganará las elecciones?
Por primera vez en más de 200 años, la izquierda llegó al poder en Colombia en 2022 de la mano de Gustavo Petro. Hoy, ese proyecto enfrenta su mayor desafío: sostenerse en un escenario de alta polarización, con una sociedad atravesada por profundas desigualdades.
En este episodio de Enfoque, la periodista Alejandra Patrone entrevista al politólogo colombiano Fernando Giraldo para analizar qué está realmente en juego en las elecciones del 31 de mayo y cómo se configura la disputa entre izquierda y derecha. “Estamos ante una posibilidad histórica: que un proyecto progresista logre continuidad en Colombia”, explicó Giraldo. Pero advirtió: “Es una elección muy disputada, no solo electoralmente, sino también desde una fuerte división social entre sectores populares y élites”. Los últimos sondeos colocan en primer lugar al candidato oficialista de izquierda Iván Cepeda (Pacto Histórico) y adelantan una estrecha lucha por la segunda posición entre los postulantes de derecha Abelardo de la Espriella (Defensores de la Patria) y Paloma Valencia (Centro Democrático). El análisis pone el foco en un dato clave: los sectores más pobres —que representan más del 50% de la población— tienden a respaldar al oficialismo, mientras que los sectores más altos, aunque minoritarios, tienen mayor participación electoral. Giraldo también abordó el impacto del llamado “voto castigo”: “Puede haber castigo a Petro en sectores medios y altos, pero también existe un rechazo fuerte hacia los grandes poderes económicos”, señaló. En este contexto, el candidato oficialista Iván Cepeda aparece liderando las encuestas, en una disputa cerrada con candidatos de derecha y extrema derecha. La diferencia de fondo, según el analista, es clara: “Cepeda propone continuidad de las reformas sociales. La derecha, en cambio, pone el foco en la seguridad”. Además, en plena campaña, el gobierno de Gustavo Petro tomó una decisión de alto impacto: cancelar la deuda con el Fondo Monetario Internacional. Sin embargo, Giraldo relativiza su efecto inmediato: “No se observa todavía un impacto claro en la opinión pública”. aseguró. El debate no es solo económico o electoral. También es estructural. “Colombia sigue enfrentando problemas profundos vinculados a la desigualdad, la concentración de la tierra y el narcotráfico”, subrayó Giraldo. “Si no se atienden las demandas sociales, el conflicto político va a continuar”, agregó el profesor colombiano.








