Perú: Keiko asume y estallan las protestas.
La nueva presidenta de Perú inició su mandato con un discurso centrado en la seguridad, la recuperación económica y la reconciliación nacional. Sin embargo, sus primeras definiciones ya generan debate por las contradicciones entre el diagnóstico que presentó sobre el país y el papel que el fujimorismo desempeñó en la política peruana durante la última década.
En esta entrevista de Enfoque, la periodista Alejandra Patrone conversa con el docente peruano y Magíster en Ciencia Política y Gobierno, José Alejandro Godoy, para analizar los principales desafíos que enfrenta el nuevo gobierno y los movimientos sociales. «El mensaje presidencial tuvo dos partes muy claras: un diagnóstico de la situación del país y las principales líneas de acción de su gobierno. Pero ese diagnóstico resulta poco autocrítico, considerando el rol que Fuerza Popular tuvo en los últimos años», sostuvo el analista. «Keiko Fujimori propone sacar a las Fuerzas Armadas a las calles para combatir la delincuencia, una medida que ya se intentó en Perú y que no dio buenos resultados», señaló. «El nombramiento del exmilitar César Astudillo como ministro del Interior refuerza la apuesta del nuevo gobierno por una estrategia de seguridad con fuerte participación militar», agregó Godoy. Entre los temas abordados se encuentran el incremento del salario mínimo, la ausencia de referencias a los derechos humanos y las primeras señales de la política exterior del nuevo gobierno. «Keiko Fujimori expresó su intención de que Perú forme parte de la iniciativa Escudo de las Américas, impulsada por Estados Unidos.La gran incógnita es cómo será la relación del nuevo gobierno con China, un tema sobre el que Keiko Fujimori evitó dar definiciones», sostuvo el experto peruano. «Hay un acercamiento claro hacia Estados Unidos y hacia los gobiernos de derecha de América Latina», refexionó. La entrevista también analiza las protestas que acompañaron la ceremonia de asunción, los reclamos por las víctimas de la represión de los últimos años y el impacto que la profunda polarización política puede tener sobre la gobernabilidad. «El gran desafío para Keiko Fujimori será demostrar si el discurso de reconciliación se traduce en hechos concretos», señaló Godoy. Fujimori ganó las elecciones en su cuarto intento y por una escasa diferencia de votos frente a su rival en segunda vuelta, Roberto Sánchez, 50,1% a 49,8% de los votos válidos. ¿Podrá Keiko Fujimori completar su mandato? ¿Logrará estabilizar un país marcado por la crisis política? ¿Qué consecuencias tendrá este nuevo escenario para la región?








