«El resguardo de la honra de un Lonko no responde a la protección de un cargo civil, político o transitorio», subraya la carta. «El Lonko detenta una investidura permanente de carácter espiritual, político y social.» Las comunidades concluyen: «Exigimos que el Ministerio Público se constituya en un garante de la paz social y no en un actor de la guerra contra el pueblo mapuche».
Cinco pueblos originarios, 643.000 hectáreas en Salta y una condena histórica al Estado argentino por violar el derecho al territorio comunitario indígena, al ambiente sano y a la alimentación. A seis años de la sentencia de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, los gobiernos nacional y provincial demoran el cumplimiento del fallo y el reclamo indígena sigue en pie. Cronología de un caso emblemático.
Evalúan la exploración y explotación de hidrocarburos en áreas naturales protegidas y reservas indígenas.
Organizaciones civiles y víctimas de desplazamiento forzado y despojo territorial denunciaron una presunta estrategia de criminalización contra comunidades indígenas integrantes del Congreso Nacional Indígena (CNI) que defienden su territorio en los municipios de Chilón, Ocosingo, Salto de Agua y Teopisca en Chiapas, al sur de México.
Comunidades acusan racismo institucional y persecución política detrás del juicio
Un hecho que marcará la historia judicial ocurrió este martes, cuando el lonko Florentino Curican, del territorio pewenche de Lonquimay, declaró como testigo de la defensa en mapuzungun, lengua materna, con traducción de la Defensoría Penal Pública Mapuche y la propia Fiscalía—un hito inédito en años de persecución a autoridades ancestrales, consagrado en el Convenio 169 de la OIT y en leyes nacionales.
El neoliberalismo se institucionaliza en gobiernos latinoamericanos de izquierda y derecha, no solo por haberse ganado una elección a causa de una crisis monetaria y fiscal, donde el mayor endeudamiento, déficit fiscal, inflación, devaluación, pérdida de reservas monetarias y caída del PIB se usan como factores causales.
Hay muchos profesionales y muchos científicos que opinan y piensan así, pero lamentablemente NO son escuchados ni se les presta la debida atención, especialmente en el ámbito político y en los medios de comunicación.
Las olas de calor mataron a 120 000 personas en Brasil entre 2000 y 2019, según un estudio inusual en una América Latina que no cuenta sistemáticamente sus muertos en esos fenómenos climáticos extremos, mientras Europa lo hace desesperadamente.
El Ártico se está calentando entre tres y cuatro veces más rápido que el resto del planeta, lo que altera el chorro polar y hace más frecuentes y prolongados los episodios de altas temperaturas
Médicos Sin Fronteras advierte de las dificultades que enfrentan los migrantes para acceder a la asistencia sanitaria y del aumento de las necesidades humanitarias
Para la juventud mundial en 2026, el cambio climático ha dejado de ser una «preocupación medioambiental» para consolidarse como una crisis existencial, sistémica y de justicia social.