DESCOLONIZAR LA FILOSOFÍA POLÍTICA OCCIDENTAL, Y DESAFÍOS DE LA PLURINACIONALIDAD
El filósofo mexicano Juan Carlos Sánchez-Antonio aborda la urgencia de descolonizar la filosofía política occidental, señalando que su marco conceptual eurocéntrico ha sido fundamental para sostener las estructuras de opresión. Argumenta que el pensamiento occidental, desde el «yo pienso» cartesiano, ha perpetuado la lógica del individualismo aislado y la reificación de la naturaleza, concibiéndola como un mero objeto de explotación, lo cual ha generado una civilización insostenible.

En contraste, el pensador zapoteco-oaxaqueño propone remitirse a las filosofías ancestrales del Abya Yala, donde el individuo se diluye en la comunidad vital y la política no se piensa como «guerra de todos contra todos» (Hobbes), sino como la reconstrucción constante de las relaciones dentro de una comunidad que incluye a la Madre Tierra. Descolonizar, para él, implica un proceso de desaprendizaje radical que nos permita pensar y vivir desde la raíz de estas cosmovisiones alternativas. Por otro lado, el analista boliviano Antonio Abal se enfoca en los desafíos concretos del proyecto de la Plurinacionalidad en Abya Yala, un concepto surgido de las luchas de los pueblos y naciones originarias. Abal destaca que la plurinacionalidad, si bien es un avance político y constitucional crucial, en países como Bolivia se enfrenta a la perversidad de la colonización mental que pervive a pesar de la retórica de cambio. El desafío no es solo incluir a los pueblos originarios, sino desmantelar el Estado colonial subyacente que sigue operando con lógicas de racismo, explotación y centralismo. El boliviano advierte que este proceso no es lineal ni fácil, y que las dificultades radican en la tensión entre la construcción de un nuevo modelo de Estado y la persistencia de las estructuras coloniales heredadas, que constantemente buscan cooptar o desvirtuar los objetivos revolucionarios de este proyecto. Ambas perspectivas, presentadas en la jornada de formación de Abya Yala Soberana, convergen en la necesidad de una ruptura epistémica y política profunda. Mientras Sánchez-Antonio desafía la matriz filosófica que originó la dominación, Abal se centra en la fragilidad y los riesgos de la implementación de modelos emancipadores en un contexto neocolonial. Juntos subrayan que la descolonización es un proceso que va más allá de lo económico y lo político, exigiendo una transformación radical del ser, el saber y el poder. El futuro de la Plurinacionalidad y de una Abya Yala soberana dependerá de la capacidad de sus pueblos para desmantelar, de raíz, la colonización que reside en sus instituciones y en sus propios imaginarios, rescatando las cosmovisiones ancestrales como cimientos para una política auténticamente comunal y ecológica.







