La Casa Blanca refuerza su poder militar en la región mientras mantiene sobre la mesa la opción de ataques a gran escala si fracasan las negociaciones nucleares.

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha ordenado el envío a Oriente Medio del USS Gerald R. Ford, el mayor y más avanzado portaviones del mundo, acompañado de su grupo de combate y de más de medio centenar de cazas, incluidos F‑22 y F‑35, informa The New York Post.

El buque, de propulsión nuclear, zarpó el martes por el Atlántico rumbo al estrecho de Gibraltar y se unirá al grupo de combate del USS Abraham Lincoln como demostración de fuerza en plena negociación con Irán.

El grupo del USS Gerald R. Ford, escoltado por los destructores USS Bainbridge, USS Mahan y USS Winston Churchill, se suma a otros cuatro destructores desplegados en el mar Arábigo, tres en el estrecho de Ormuz, uno en el mar Rojo y dos buques de combate en el golfo Pérsico.

De acuerdo con Axios, Washington ha trasladado también más de 50 aviones de combate —entre ellos F‑16, F‑22 y F‑35 con capacidad furtiva— a bases de la región, lo que permitiría ejecutar bombardeos en profundidad sobre territorio iraní y dar cobertura defensiva a tropas y aliados estadounidenses.

El nuevo despliegue se produce mientras Teherán advierte que responderá con ataques de represalia contra fuerzas y socios de Estados Unidos si se lanza una ofensiva, y después de que Irán cerrara esta semana el estrecho de Ormuz para realizar maniobras con fuego real.

Según el medio, Washington está más cerca de «una gran guerra» en Medio Oriente de lo que la mayoría de los estadounidenses creen.

Una operación militar estadounidense en Irán probablemente sería una campaña masiva de semanas de duración, que se parecería más a una guerra en toda regla, reporta Axios, citando fuentes. 

Según el medio, el presidente Trump convocó el miércoles de esta semana a sus principales asesores para una reunión sobre la crisis con Irán. Entre los asistentes se encontraban el secretario de Estado, Marco Rubio; el enviado especial de EE.UU. para el Medio Oriente, Steve Witkoff; el yerno de Trump, Jared Kushner, y otros altos funcionarios. 

Durante el encuentro, el mandatario fue informado sobre las últimas negociaciones entre Washington y Teherán respecto al programa nuclear iraní. Esas conversaciones fueron calificadas como «una tontería» por un funcionario estadounidense citado por el medio, quien también expresó su profundo escepticismo sobre el tema.

«La Administración Trump está más cerca de una gran guerra en Medio Oriente de lo que la mayoría de los estadounidenses creen», reza la publicación. 

Tensiones entre EE.UU. e Irán

A comienzos de enero se produjo una escalada entre Washington y Teherán, tras la amenaza de intervención militar lanzada por el presidente Donald Trump, en un contexto de protestas internas en Irán. Aunque luego las manifestaciones cesaron, EE.UU. mantuvo la presión, redirigiendo su argumento hacia los programas nuclear y de misiles de Teherán.

El pasado 6 de febrero se celebró en Mascate, Omán, la primera jornada de contactos indirectos entre EE.UU. e Irán sobre la cuestión nuclear. Tras el encuentro, Trump aseveró que «Irán parece muy interesado en llegar a un acuerdo». Por su parte, Teherán describió el ambiente como «positivo» y confirmó la voluntad de mantener el canal de diálogo abierto. Una nueva jornada de conversaciones estaba prevista para este martes en Ginebra, Suiza.

Al mismo tiempo, desde la nación persa han asegurado repetidamente que están preparados para responder a cualquier «error estratégico» de EE.UU. con golpes «pesados». Además, han advertido que un cese completo del enriquecimiento de uranio es «absolutamente inaceptable» para Irán.


Fuente: actualidad.rt.com

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