Impunidad en Guatemala: Campaña sobre la criminalización a defensores de DDHH
Desde 2018, al menos 29 defensores del territorio, campesinos e indígenas vinculados al movimiento CODECA han sido asesinados en Guatemala, según registros de medios y organizaciones de derechos humanos. Pese a las denuncias, la mayoría de los casos permanecen en total impunidad, sin que se procese ni a autores materiales ni intelectuales.
Uno de los casos más graves es el del asesinato de Luis Marroquín, dirigente de CODECA y posible candidato a alcalde de San Pedro Pinula, Jalapa. Fue asesinado en mayo de 2018 por tres hombres armados. Las comunidades organizadas lograron capturar a los hechores, entre ellos dos guardaespaldas del entonces alcalde José Manuel Méndez Alonso, quien también fue detenido en el lugar con armas en el vehículo en que se transportaban.
Aunque los entregaron a la Policía Nacional Civil, fueron liberados inmediatamente. Luego de una intensa lucha legal, uno de los guardaespaldas fue condenado a 36 años de prisión. En 2020, se emitió una orden de captura contra el exalcalde Méndez Alonso, quien fue finalmente detenido en agosto de 2024 tras años de fuga. Sin embargo, el 2 de diciembre de 2024, la jueza Abelina Cruz Toscano le otorgó libertad condicional, pese a los graves cargos. La jueza ya ha sido señalada en varias ocasiones por liberar a políticos delincuentes confesos.
En entrevista con Radio Victoria Guatemala, Christian Sánchez, abogado de la Asociación Nuevo Amanecer, denunció que este caso es una muestra de cómo el sistema judicial protege a los poderosos y castiga a los pobres, en especial a quienes defienden derechos humanos, la tierra y el territorio.
La liberación de Méndez Alonso confirma que los autores intelectuales de crímenes políticos siguen impunes, mientras los pueblos continúan resistiendo.