Por Esteban Ajtzip

En varios pueblos de nuestro continente se celebra y convive durante los días 1 y 2 de noviembre el día de los Santos o día de Muertos.  En países como México, Guatemala, Bolivia o Perú las expresiones culturales y cosmovisiones son expresadas de generación en generación. Las personas conservamos en nuestra memoria a nuestros ancestros antiguos y recientes. Con un sin número de historias, anécdotas que nos traen lágrimas , risas y cuentos de miedo.  Como  decía un gran luchador revolucionario Xinca de Jutiapa, Guatemala  Don Manuel de Jesus Martinez, quien fue asesinado en 1981:  “La vida de los Muertos la hacen  la memoria de los vivos.” 

En un pueblo Maya-Tz’utujil de Santiago Atitlan, Guatemala, esto  se ha vivido por cientos de años y se sigue viviendo y practicando la cosmovisión ancestral. Nos encontramos entre los colosales fornidos tres volcanes,  San Pedro, Toliman, Atitlan,  como si estuvieran agarrados de las manos y sentado a las orillas del Lago Atitlán, tres hermanos  como si estuvieran  tomando una taza de  café y un tamalito de chipilin.

Viene  el atardecer, con un Cielo rojizo de nubes y el olor del viento que corre desde el sur del lago Atitlán, llamado “Xiqmeel” (las alas del viento del sur),  los jóvenes adolescentes empezaban a desarrollar su talent de Contador de historias y cuentos ancestrales, tomando un lugar bajos los árboles frondosos, buscando una sombra donde los oyentes niños y niñas buscando un lugar donde acomodarse para conocer y escuchar las hermosas historias y cuentos.  Se formaría  un público numeroso a las sobras del Verduzco y frondoso árbol de Zapote, y a veces de árbol de Jocote.   

La historia de los Ahogados, en el  lago de Atitlán.

Dentro del territorio Maya-Tz’utujil, se encuentra una arquitectura ancestral,  los ancianos Maya-Tz’utujil decían que desde ahí, por las noches, aparecían los sonidos de los tambores de los ahogados. En la actualidad, el lugar fue descubierto por la antropología  y lo llaman “ La Atlanta del Lago Atitlán”.

 Una pequeña historia vivida  por un joven. El paso de los ahogados. Murieron nuestros ancestros en el  lago hace  cientos de años, y muchas personas han Muertos por accidentes sobre el lago . Yo les cuento esta historia:

“Estaba con mi papá en una casa única en lugar solitario, eran la una de la madrugada, de repente  escuchaba el tambor que  venía lejos sobre el lago, al principio se escuchaba sobre el agua, iba en dirección del volcan de San Pedro, ahi estaba antes el centro administrative del pueblo Maya- Tz’utujil, antes de la invasión Española,  el tambor iba  pasando ahí, poco a poco se va acercando al lugar  donde  estábamos con mi papá, me decía no hables y no mires, solo escucha. El aire era frío, soplaba un viento suave pero frío, helado. El ritmo del tambor va pasando !!! pum, pum, pum, pum, pum …!!!   poco a poco se alejaba pero se escuchaban voces hablando entre ellos y va a la dirección del cementerio. No entendía nada lo que decían, pero hablaban.  Yo estaba temblando de miedo,  luego el tambor iba  hacia el pueblo”. 

“El grito, sí, el grito, “ !!!techpaa, techpaa, techpaa!!! …. (!!! agarrenlo, agarrenlo, agarrenlo…!!!) luego desaparece todo. Un profundo silencio afuera. Mi padre decía, no tengas miedo, son nuestros ancestros, solo pasan a visitar, son  los recuerdos y la memoria de nuestros pueblos”.

Un largo tiempo antes, nuestros abuelos y abuelas, madres y padres,  celebraban la comunicación con los ancestros cada veinte días, de acuerdo al calendario Maya, del día Keme (Muerte).  Pero esto se perdió a través del tiempo a nivel de pueblo.   Después de vivir una represión y la prohibición de la práctica de celebraciones  espirituales Mayas por la Iglesia católica y después las iglesias evangélicas. Se practicaban estas celebraciones  ceremonias con nuestros ancestros, una resistencia  espiritual, actualmente se celebra ceremonias que duran dos días , noviembre 1 y 2, estas ceremonias son para los 40 Nawales Tz’utujiles de Santiago Atitlan, Guatemala.    

Los 40 nawales, significa que son los cuarenta ancianos ancianas que dirigieron el pueblo, fueron guías, conocedores de saberes  espirituales, defendieron al pueblo frente las atrocidades de la colonia Española, curaban a las personas, buscaban soluciones de los problemas sociales y políticas en diferentes épocas y contextos.  Son 40 nombres, abuelas y abuelos.  Algunos nombres  eran antes de la invasión española. 

Actualmente se realiza esta ceremonia, con cantos, por un grupo de ancianos y ancianas, y una nueva generación está participando para enriquecer y continuar esta práctica espiritual y recuperación de la memoria histórica y valores ancestrales  Maya-Tz’utujil.

La celebración de los 40 Nawales Maya-Tz’utujil, dura dos días, cada día se celebran 20 ceremonias. Se inicia desde las 7 de la mañana hasta las 12 de la noche.  Hay altar adornada de flores, candelas, inciensos, y un grupo de personas que realizan el canto de las ceremonias.   Es decir cada ceremonia es para cada uno de los Nawales, sus memorias, sus enseñanzas. Esta actividad se celebra  a la entrada del Cementerio en una capilla, donde entran y salen los Muertos. También cada año una radio comunitaria transmite y entrevista a los miembros de ancianos y ancianas, para dar a conocer esta práctica ceremonial de los 40 Nawales al pueblo y llegar esta información a los doce pueblos de la orilla del lago Atitlán. 

Nota al pie: La ciudad del pueblo Maya-Tz’utujil se llama «Tz’kiinyaay»  que significa «Casa de los pájaros».  la migración de las aves del norte que emigraban hacia el sur, hacían un descanso en las montañas de los tres volcanes, miles y miles de aves tenias esa ruta, que actualmente no se ve esa migración por la degradación , destrucción de las montañas desde el norte hacia el sur de Abya Yala. 

Esteban Ajtzip, es originario de Guatemala, vive en Canadá como asilado político.

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