Perú, las protestas y la nueva Constitución
Por Milagros Campos
Perú vive persistentes crisis políticas. A las vacancias, destituciones e interpelaciones se suman
la fragmentación y el transfuguismo. A pesar de esto se lograron importantes acuerdos ¿Logrará el Perú reencontrar la senda institucional?
El año 2023 empezó con dificultades, pues pese al contundente rechazo institucional al golpe
de Estado de Pedro Castillo no se logró estabilidad política. El artículo describe las principales
dificultades que enfrenta el país como consecuencia de las protestas, el contexto económico y
la crisis en el sistema de justicia, en un clima de polarización.
En los últimos años, el Perú ha vivido intensas crisis políticas. Los presidentes no han terminado su mandato, renunciaron o fueron vacados en el cargo. Los actores políticos cambiaron, pero la crisis continúa. Por ello hablamos de una crisis permanente. Así, el primer aniversario del golpe de Estado de Pedro Castillo coincidió con la liberación de Alberto Fujimori, ordenada por el Tribunal Constitucional en un fallo que lo confrontó con la Corte Interamericana de Derechos Humanos. Asimismo, con la suspensión de la fiscal de la Nación por la Junta Nacional de Justicia que afronta un proceso de destitución ante el Congreso. Antes de ser suspendida en el cargo, presentó una denuncia constitucional contra la presidenta Dina Boluarte y el presidente del Consejo de Ministros por las lamentables muertes ocurridas durante las violentas manifestaciones sociales del año pasado.
La presidenta
Tras la vacancia de Pedro Castillo, su vicepresidenta Dina Boluarte se convirtió por sucesión constitucional en la primera presidenta del Perú. Entre diciembre y febrero hubo jornadas de protesta en diversas zonas del país, cuya plataforma común fue el pedido de elecciones generales anticipadas. Lamentablemente, más de medio centenar de personas fallecieron. El gobierno declaró el estado de emergencia en diversas provincias. Asimismo, presentó al Congreso un proyecto para aprobar una reforma constitucional con la finalidad de recortar el mandato y convocar a elecciones generales. El Congreso archivó todos los proyectos que tenían esa finalidad.
Boluarte había renunciado al partido Perú Libre como lo hizo Castillo. Sin partido ni bancada,
logró construir un apoyo parlamentario con los grupos de oposición a su antecesor. Sus antiguos compañeros de campaña impulsaron dos mociones de vacancia este año, pero ninguna continuó su trámite por falta de votos. No corrieron la misma suerte sus ministros. En este año siete fueron interpelados y uno, el ministro del interior, censurado. Si bien el presidente del Consejo de Ministros se ha mantenido en el cargo, la mayoría de los sectores cambió de ministros. El gobierno ha conseguido en dos ocasiones la delegación de facultades legislativas para legislar en seguridad ciudadana y reactivación económica, entre otros temas.
Sin embargo, no pudo evitar que más de medio centenar de leyes se aprobaran por insistencia.
Si bien las manifestaciones sociales han disminuido en cantidad y frecuencia, estas se han registrado a lo largo del año. En el gráfico siguiente se muestra la aprobación de la presidenta: en promedio, 16%.
Aprobación de la presidenta

Fuente: Pontificia Universidad Católica del Perú. Enlace.
Problemas y retos del gobierno
Como otros países de la región, Perú afronta la presencia del crimen organizado, que se suma
a otros problemas de seguridad ciudadana. Asimismo, debe prever la llegada del fenómeno del
Niño en el norte del país, cuya magnitud puede rebasar la capacidad de respuesta y
articulación entre el gobierno nacional y los gobiernos subnacionales en la gestión de
desastres.
En el ámbito económico, hace algunas semanas los especialistas anunciaron que el crecimiento
del Perú será negativo. Las expectativas se redujeron mes a mes, pues desde enero se quebró
la recuperación económica pospandemia de 22 meses de crecimiento ininterrumpido. Así, en
octubre, el ministro de economía anunció que el país se encontraba en recesión. El llamado
milagro económico había logrado hasta hace poco que la política y la economía fueran por
cuerdas separadas. Sin embargo, otros indicadores advierten de una situación crítica que el
gobierno deberá atender, como la caída en la inversión privada, y con ello el empleo. De
acuerdo con el Instituto Peruano de Economía, el empleo muestra el mayor retroceso en las
últimas dos décadas sin considerar la pandemia. Pero el impacto del menor crecimiento no
recae solo en la reducción del empleo, sino en el incremento de la informalidad.
El Congreso
El Congreso electo en julio de 2021 varió su conformación sustancialmente. Aunque existe una
barrera electoral de 5% para evitar la fragmentación, los congresos electos se fragmentan
durante el periodo parlamentario debido al transfuguismo. Las prácticas parlamentarias
avaladas por dos fallos del Tribunal Constitucional [1] permiten que los congresistas electos
puedan renunciar a sus grupos parlamentarios y formar nuevos grupos. La debilidad de los
partidos políticos es una de las razones que explican el transfuguismo, pero las normas
vigentes constituyen incentivos para debilitar aún más la institucionalidad del Congreso.
Conformación del Congreso 2021-2023
La fragmentación en el Congreso no ha impedido que se logren acuerdos importantes con altas
mayorías calificadas, como la designación del nuevo defensor del pueblo. Recientemente se
aprobó, en primera votación, el restablecimiento de la estructura bicameral. De confirmarse
este voto en la siguiente legislatura, entre marzo y junio del próximo año, el próximo Congreso
contará con dos cámaras.
Conjuntamente con esta reforma, se aprobaron otras tres: i) restablecer la reelección
parlamentaria inmediata; ii) la posibilidad de que los candidatos a la Presidencia puedan ser
simultáneamente candidatos al Congreso; y iii) la eliminación del voto de confianza obligatorio
de los nuevos gabinetes, manteniendo la exposición y debate sobre la política general del
gobierno.
Las reformas políticas son una buena noticia, aunque insuficientes para los retos que afronta la
democracia peruana.
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[1] Sentencias recaídas en los expedientes 0006-2017-PI y 0001-2018-PIITC.
[2] El Partido Morado no pudo formar grupo parlamentario al no alcanzar la pluralidad
requerida, a pesar de lograr tres escaños.
Fuente: https://dialogopolitico.org/








