Por Augusto Taglioni

El presidente ecuatoriano ganó 9 de las 11 preguntas pero las dos más importantes fueron rechazadas por la población. «El resto eran de relleno», explicaron a LPO fuentes ecuatorianas.

 El presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, terminó la jornada de la consulta popular con un sabor más de derrota que de victoria. 

Una primera lectura indicaría que ganar 9 de 11 preguntas del referéndum es una razón para celebrar, sin embargo, las dos preguntas rechazadas fueron las que el gobierno depositaba más expectativas. 

Una de ellas está ligada al arbitraje internacional como método para solucionar controversias en materia de inversión, contractuales o comerciales. Eso, según fuentes consultadas por LPO, «es para las empresas del padre del Presidente, Álvaro Noboa, que tienen domicilio en paraísos fiscales».

El otro era el trabajo por horas que buscó la flexibilización laboral como eje central de su modelo económico y social.  La evidencia del malestar fue la decisión de Noboa de no dar declaraciones públicas tras la finalización del proceso electoral. «Eran de relleno, son temas que tienen que pasar por la Asamblea Nacional», explicó una fuente ecuatoriana.

Sin embargo, el ecuatoriano publicó un mensaje en su cuenta de Instagram en el que aseguró que «hemos defendido al país, ahora tendremos más herramientas para luchar contra la delincuencia y devolverle la paz a las familias ecuatorianas».

El argumento de figuras públicas que hicieron campaña por el NO como el ex presidente Rafael Correa y el líder indígena Leonidas Iza, afirman que en materia de seguridad ya nota excusas para no mostrar logros en el combate con el crimen organizado y que otras de las iniciativas «de relleno» en el referéndum tiene que pasar por la Asamblea Nacional. 

En términos políticos, el resultado no arroja la contundencia como para liderar el anti-correísmo de cara a las elecciones presidenciales de 2025 y dependerá de los éxitos de gestión en un contexto de extrema crisis de seguridad, energética y económica. 

Consulta: La Asamblea tendrá 60 días para tramitar seis leyes

Con los resultados del conteo rápido y la tendencia en el escrutinio oficial, las seis preguntas de la consulta popular fueron aprobadas. Esto implica que el presidente Daniel Noboa deberá remitir los seis proyectos de ley planteados en dichas preguntas.

El presidente Daniel Noboa consiguió aprobar las seis preguntas que planteó para la consulta popular que implican reformas legales en materia penal y de seguridad pública, según el conteo rápido del Consejo Nacional Electoral (CNE).

Estas tienen un futuro distinto a las otras cinco preguntas del referendo constitucional (A, B, C, D, E), que irán directamente al Registro Oficial una vez que se proclamen los resultados.

Mientras que las preguntas F, G, H, I, J y K, que recibieron entre el 64% y 71% de respaldos, deberán esperar su trámite en la Asamblea Nacional.

Se trata de las propuestas que buscan que:

  • Los militares realicen controles permanentes de armas en las vías de ingreso a las cárceles.
  • Se incrementen las penas en una decena de delitos.
  • Los sentenciados por una docena de delitos completen toda su pena en prisión.
  • La tenencia de armas de uso militar y policial sea un delito.
  • Las fuerzas públicas puedan utilizar las armas confiscadas a los delincuentes.
  • Los bienes de origen ilícito sean traspasados rápidamente al Estado.

Una vez que se oficialicen los resultados, el presidente Daniel Noboa tendrá cinco días para remitir los proyectos de las seis leyes en cada materia al Legislativo.

Solo entonces se conocerá el detalle de cada una de las propuestas que no fue planteado en los anexos de la consulta.

Y la Asamblea tendrá, a su vez, un plazo máximo de 60 días para debatirlos, aprobarlos y devolverlos al Ejecutivo para su veto o para su inmediato envío al Registro Oficial. Esto en medio de la agenda propia del Parlamento, que no solo cuenta con decenas de leyes en trámite, sino también procesos de fiscalización.

En el transcurso de esos dos meses, las discusiones dentro del Legislativo estarán marcadas por la obligatoriedad de aprobar lo decidido en la consulta.

Sin embargo, las fuerzas políticas tendrán la posibilidad de hacer ajustes en los planteamientos de estas leyes. E, incluso, podrán ratificarse en sus textos en caso de que el presidente Noboa los objete parcialmente.

Con estos pasos por delante, las reformas legales propuestas en la consulta popular podrían entrar en vigencia en un lapso de tres a cuatro meses.

Primicias y La Politica Online

Deja un comentario