Sánchez replica a Trump con un “no a la guerra”
Pedro Sánchez, presidente del gobierno español. Foto Europa Press
Madrid. Unas horas después de la furia contra España por parte de Donald Trump, presidente de Estados Unidos (EU), que la tildó de “aliado horrible” y amenazó con romper relaciones comerciales, el presidente del gobierno español, el socialista Pedro Sánchez, respondió con una declaración institucional y con un mensaje claro: “La posición de España se resume en cuatro palabras: no a la guerra”. Con esta idea, el mandatario ibérico recuperó la bandera que enarboló la izquierda en el 2003, durante la guerra de intervención por parte de EU contra Irak, bajo el pretexto de la supuesta búsqueda de armas de destrucción masiva del régimen de Sadam Hussein, que posteriormente se confirmó que no existían y que sólo fueron un mero señuelo para la guerra.
Desde el Palacio de La Moncloa, sede de la presidencia del gobierno, Sánchez respondió con firmeza a Trump: “Como sabéis, el pasado sábado Estados Unidos e Israel atacaron a Irán, que a su vez respondió bombardeando de forma indiscriminada nueve países de la región y una base británica situada en un Estado europeo, en Chipre. Quiero ante todo expresar la solidaridad del pueblo español con los países atacados ilegalmente por el régimen de Irán. Desde entonces las hostilidades han continuado cuando no crecido, provocando centenares de muertes en hogares, en escuelas, en hospitales. También el desplome de las bolsas internacionales y la disrupción del tráfico aéreo y del estrecho de Ormuz, por el que transitaba hasta hace muy poco el 20 por ciento del total del gas y petróleo mundial”.
El mandatario español reconoció que “nadie sabe con certeza qué pasará ahora. Ni siquiera están claros los objetivos de quienes lanzaron el primer ataque. Pero tenemos que estar preparados, tal y como dicen los promotores, para la posibilidad de que esta sea una guerra larga, con numerosas bajas y, por tanto, con consecuencias graves también a escala global en términos económicos”.

A continuación, y sin citar de forma explícita a Trump, le respondió a sus amenazas de ayer: “La posición del Gobierno de España ante esta coyuntura es clara y consistente. Es la misma que hemos mantenido en Ucrania o también en Gaza. En primer lugar, no a la quiebra de un derecho internacional que nos protege a todos, especialmente a los más indefensos a la población civil. En segundo lugar, no a asumir que el mundo solo puede resolver sus problemas a base de conflictos, de bombas. Y finalmente, no a repetir los errores del pasado. En definitiva, la posición del Gobierno de España se resume en cuatro palabras: no a la guerra”.
De hecho fue más allá y se refirió a la guerra de Irak del 2023: “El mundo, Europa y España ya han estado aquí antes. Hace 23 años, otra administración estadunidense nos arrastró a una guerra en Oriente Medio. Una guerra que, en teoría, se dijo entonces se hacía para eliminar las armas de destrucción masiva de Saddam Hussein, llevar la democracia y garantizar la seguridad global, pero que, en realidad, visto en perspectiva, produjo el efecto contrario. Desencadenó la mayor oleada de inseguridad que ha sufrido nuestro continente desde la caída del Muro de Berlín”.
Así que -prosiguió- “la guerra de Irak generó un aumento drástico del terrorismo yihadista, una grave crisis migratoria en el Mediterráneo oriental y un incremento generalizado de los precios de la energía y, por tanto, también de la cesta de la compra, del coste de la vida. Ese fue el regalo del trío de las Azores a los europeos de entonces. Un mundo más inseguro y una vida peor. Es verdad que aún es pronto para saber si la guerra de Irán tendrá consecuencias semejantes a la de Irak. Si servirá para provocar la caída del terrible régimen de los ayatollahs en Irán o para estabilizar la región”.
El presidente Sánchez advirtió que de esta operación bélica perpetrada por EU e Israel “no va a salir un orden internacional más justo, ni tampoco va a salir de ella salarios más altos, ni mejores servicios públicos, ni un medio ambiente más saludable. De hecho, lo que de momento podemos vislumbrar son más incertidumbre económica, subidas de precio de petróleo y también del gas. Por eso desde España estamos en contra de este desastre, porque entendemos que los gobiernos estamos aquí para mejorar la vida de la gente, para aportar soluciones a los problemas, no para empeorar la vida de la gente”.
Posteriormente, Sánchez hizo una referencia velada a Trump y su incapacidad para cumplir con sus promesas electorales: “Es absolutamente inaceptable que aquellos dirigentes que son incapaces de cumplir con ese cometido usen el humo de la guerra para ocultar su fracaso y llenar de paso los bolsillos de unos pocos, los de siempre. Los únicos que ganan cuando el mundo deja de construir hospitales para construir misiles”.
El mandatario español también anunció que están estudiando escenarios y posibles medidas para ayudar a los hogares, a los trabajadores, a las empresas, a los autónomos, y que puedan mitigar con ello los impactos económicos de este conflicto, si es que fuera necesario. “Tenemos la capacidad, también la voluntad política, y lo haremos de la mano de los agentes sociales, como lo hicimos durante la pandemia, la crisis energética o, recientemente, la crisis arancelaria”, advirtió.
Además, el líder español reclamó a los países involucrados en el conflicto a que “deben cesar inmediatamente las hostilidades y apostar por el diálogo y la diplomacia. Y los demás debemos actuar con coherencia, defendiendo ahora los mismos valores que defendemos cuando hablamos de Ucrania, de Gaza, de Venezuela o de Groenlandia. Porque la pregunta no es si estamos o no a favor de los ayatollahs. Nadie lo está. Desde luego, no lo está el pueblo español y, por supuesto, tampoco el Gobierno de España. La pregunta, en cambio, es si estamos o no del lado de la legalidad internacional y, por tanto, de la paz”.
En medio de esta nueva crisis bilateral entre España y EU, la segunda potencia del mundo, China, salió en defensa de los intereses ibéricos, al asegurar el vocero del ministerio de Asuntos Exteriores, Mao Ning, “el comercio no debe ser utilizado como arma ni como instrumento”. Este apoyo se suma al ya expresado en la víspera por la Comisión Europea (CE), que advirtieron a EU que tiene que cumplir con los acuerdos bilaterales.
Fuente: jornada.com.mx







