Bolivia – El fracaso de la gestión de la derecha
Fuente: (EFE/Luis Gandarillas)
Rodrigo Paz Pereira, actual presidente en Bolivia, en ningún momento propuso en campaña electoral que a los 100 días o 3 o 6 meses implementaría medidas económicas y transformaciones estructurales en la línea liberal para desmontar el Estado Plurinacional. No, su programa electoral además de ser uno de los más mediocres, era ambiguo y lleno de generalidades. Fue su socio, el empresario Samuel Doria Medina quién agitó la consigna de “100 días carajo”, prometiendo en ese lapso, resolver toda la crisis por la que atravesaba el país. Quiroga (el otro candidato de la extremaderecha), en pose dictatorial, dijo que echaría por tierra todo lo construido por el “Proceso de Cambio”.
¡¡¡Rodrigo Paz hizo promesas sobre medidas a tomar, al día siguiente que fuera posicionado!!! Así de farsante. Nada de lo prometido ha cumplido.
A 6 meses de gobierno, realizamos un punteo-resumen de su gestión, de las acciones y decisiones más importantes, de los rasgos más expresivos del nuevo gobierno, a efectos prácticos, como insumos para las organizaciones sociales, para fijar en la memoria colectiva un momento de la lucha de clases en Bolivia.

1. Discursivamente, Rodrigo Paz, desde su posesión con su juramento fascista de “Dios, Patria y familia” con toda una escenografía religiosa en flagrancia a la Constitución laica de Bolivia y una carga discursiva de mentiras sobre “los 20 años” anteriores, cuando él ejerció 25 años continuos de político de derecha recibiendo favores o coordinando con el MAS y Evo Morales, proyecta un rasgo que aparece después de más de 35 años en el país, justo con el estilo de Jaime Paz Zamora, copia o no, es uno de sus gestos más recurrentes: La demagogia. Todas sus intervenciones están llenas de palabras vacías, ideas huecas que pueden significar cualquier cosa. “Capitalismo para todos”, “el Estado está muerto”, “autopsia al Estado”,“nadie está por encima de la patria”, “transformamos el Estado para que sirva a la patria, no la patria al Estado”, “no más colas por la gasolina”?, “Bolivia vuelve al mundo, el mundo a Bolivia”, “eliminar el Estado tranca”, “Bolivia, Bolivia, Bolivia, Bolivia”, “la patria, la patria, la patria”, “lo verde trae lo verde”, etc.
Prometió estabilizar el tipo de cambio el mismo día de su posesión; hacer desaparecer las filas por diesel y gasolina al día siguiente de ser posicionado. Dar un salario universal a todas las mujeres de Bolivia. Con Lara, dar un bono dignidad de 850Bs. desde el primer día de gobierno y subirlo progresivamente a 2.000Bs. Subsidio para madres lactantes de 2.400Bs. Mejorar el bono Juancito Pinto. Entregar laptops a cada estudiante del país. Un nuevo bono de 200Bs para útiles escolares. Un nuevo bono de antigüedad para los maestros. Créditos al 3% anual para emprendedores y comerciantes. Vivienda para los que no tienen. Reducir impuestos y aranceles todo por debajo del 10%, el 50/50 de los recursos para las regiones al día siguiente de su posesión “así sea por decreto”.
Discursivamente insiste en mentiras grandilocuentes: “se robaron más de 15.000 millones de dólares”, exabrupto sin ninguna investigación u auditoria, pues se dijo “robo” y no malversación o mala gestión. También afirmó que desaparecieron los aportes de los jubilados y que “no había la plata” o “no hay los aportes, se los gastaron”, esto sobre el estado de cuentas de la Gestora, cuando debería saber que parte sustancial está en la banca privada en DPFs y otra parte en fondo de bonos con rendimiento del 4.44% superior al 2.7% de las AFPs. Como estas, son varias las escandalosas declaraciones de un político que está en las arenas más de 25 años, como eso de que “el gobierno anterior gastó absolutamente todo antes de dejar el poder”; “nos dejaron sin nada en las arcas”; “Hemos encontrado una cloaca…esto no es una metáfora, es la realidad del Estado que heredamos”; o “no hay los aportes, se los gastaron”.
De candidato de Centro pasó a la derecha más rancia; del discurso de agenda moderada a la radicalidad neoliberal. Han transcurrido 6 meses y aún no sabe a dónde quiere dirigirse; gobierna con prominentes miembros de otro candidato. Se prestó de su socio Doria Medina entre otros, a la cabeza de su equipo económico que hoy es el actual ministro de economía (Espinoza), al candidato Vicepresidencial de su socio, que hoy es el superministro de la presidencia (Lupo) y otro/as más. Como un mago saca de la improvisación, medidas que no estaban en su programa, no estaban en sus discursos; toma de acá y de allá, en especial del agronegocio y la oligarquía cruceña, medidas a su exigencia.
Entonces, este gobierno de Rodrigo Paz que viene de un error y accidente histórico, que se presentó como de Centro, hoy es derecha-derecha y tiene desde su inicio tres rasgos propios: la mentira, la demagogia y la improvisación. “El mal menor” frente a Jorge Quiroga por el que votaron amplios sectores populares, resultó ser un impostor en potencia.
2. Sus medidas económicas. A los 17 días de iniciada su gestión, la primera medida económica tomada fue la abrogación de 4 impuestos: a las grandes fortunas (IGF), a las transferencias financieras (ITF), al juego (IJ) y a las promociones empresariales (IPE). Se favoreció descaradamente a los más ricos con recursos que bien podrían servir para los bonos sociales (impuesto a las grandes fortunas); se favoreció a los empresarios y sectores solventes que tienen ahorros o trabajan con el dólar (impuesto a las transacciones financieras); al lavado de dinero mal habido (impuesto al juego) y a los empresarios (impuesto a la promoción). Todo para los empresarios y en especial del agronegocio.
Vinieron luego otras medidas económicas como el DS.5503, que intentaba introducir tramposamente, cambios fundamentales en el modelo económico vía un decreto que fue rechazado con grandes movilizaciones, huelgas de hambre y bloqueos de caminos. Puede considerarse la idea más audaz en materia de política económica para desmontar el régimen de dirección del Estado. El DS. 5503 sufrió una derrota contundente a más del resurgimiento de la Central Obrera Boliviana (COB). Vía ese decreto se pretendía entregar los recursos naturales al capital transnacional, abrir las puestas al capital extranjero y privado nacional, desmontar el modelo económico definido constitucionalmente, favorecer a las oligarquías empresariales, liberación indiscriminada de las exportaciones del agropoder, etc, todas por encima y en contra de la Constitución boliviana. Ante la derrota, se aprobó otro decreto que recogió del decreto tumbado, la eliminación de los subsidios a los carburantes en el que la COB y casi la totalidad de entes sociales, económicos y políticos terminaron convencidos, aunque el peso mayor la carga la población de a pie. Pues el incremento al SMN del 20% no compensa el quiebre del poder adquisitivo de los ingresos, razón por la cual, la COB demanda una compensación en su Pliego 2026 acorde al costo de vida.
La ley 1720 de destrucción de la pequeña propiedad; el DS.5598 de privatización de la electricidad en Bolivia, que introduce cambios en la producción y comercialización de electricidad que, en esencia, amplían la participación privada en segmentos estratégicos del sistema eléctrico; el impuesto llamado SIETE-RG, de 5% sobre la actividad económica de los pequeños productores, comerciantes, artesanos (que dio pie atrás); la gigantesca deuda externa comprometida en pocos meses similar a la asumida por el MAS en 19 años; los 4 impuestos abrogados en favor de los empresarios; se suma la repatriación de capitales con 0% de impuestos; el uso del BCB como una caja chica pese a las críticas rimbombantes hechas por el gobierno, etc., revelan el carácter absolutamente Neoliberal, entreguista y antinacional de la política económica del Gobierno de Rodrigo Paz. Sus socios, los empresarios privados no sabemos si invirtieron en estos 6 meses o están esperando que el Estado se endeude para succionarlo.
Hay, una realidad que no se pueden ocultar. Se trata, de que el gobierno de Rodrigo Paz, está intentando en llevar adelante, por partes, a cuenta gotas, sea por decretos o Parlamento, todas las reformas y medidas de restauración neoliberal contenidos en el derrotado Decreto 5503 y en las líneas maestras del Consenso de Washington, vale decir, reproducir el neoliberalismo fracasado que significa la entrega de nuestros recursos y destinos a las más voraces empresas y capitales transnacionales.
El modelo económico, social comunitario productivo, está definido en la Constitución Política del Estado Plurinacional y cualquier cambio cualitativo debe hacérselo vía Asamblea Constituyente y en consulta popular y no por decretos como se pretende. La derecha, su staff de abogados y los medios de comunicación saben que es así, pero les importa poco, porque nunca respetaron las leyes, las normas y la legalidad cuando se trata de aplastar al pueblo. La elocuencia de los hechos, de las acciones muestran a qué intereses sirve el actual gobierno, para qué sectores trabaja y contra quienes lo hace.
3. La corrupción en tiempo récord. Ni las mentiras ni la demagogia pudieron tapar el escandaloso manejo de la gasolina basura, la denuncia de sobreprecio de más de 4 mill.$us por mes en su importación y la fuga del expresidente de YPFB, Akly y su posterior nombramiento en una dirección jerárquica son un escándalo. Todos los pretextos por querer achacar al anterior gobierno se cayeron y quedó claro los negociados y la incapacidad de resolver semejante corrupción. El avión siniestrado es otra olla de dudas, de declaraciones contradictorias, de dobleces, de supuestos y de razones que cambian a diario. Peor son las cajas fuertes ocultadas y no informadas de Marset, de los relojes que terminaron de aparecer y de todos los bienes incautados sobre los que no existe veracidad; el propio ministro del Interior patea sus propias declaraciones y cambia ante nuevas denuncias. Qué decir de las 32 maletas con $us100M de narco dólares donde sus socios como, jueces, Camacho y su exdiputada están enlodados hasta límite, con auto desmentidos del ministro Oviedo o la venta de alas de aviones de la fuerza aérea para el narcotráfico.
Esta faceta del gobierno actual, en tan solo 6 meses parece que no termina de tocar la sensibilidad de la población que no expresa indignación nacional, en virtud al ocultamiento o tratamiento sesgado de los medios de comunicación, que lo muestran como algo pasajero, de refilón, sin trascendencia. Si alguna expectativa nacional existía sobre un giro de Rodrigo Paz contra oportunismo y la corrupción, los hechos lo desmienten. Paz se llenó la boca repitiendo cientos de veces “que los 20 años, que los 20años” cuando la realidad nos está mostrando la doblez de sus actos, la corrupción en tiempo récord; similar a los de su padre con su discurso de lucha contra el narcotráfico cuando era solventado por ese negocio. ¿O alguien tiene duda de esto?
4. En política Internacional. Bolivia dio un giro brusco de la diplomacia con soberanía, a una de sumisión, de servilismo al gobierno y la política norteamericana. El acercamiento de Rodrigo Paz al equipo de Trump desde días antes de su posesión, marcaron la línea de acercamiento diplomáticos con EE.UU y la incorporación de Bolivia al «Escudo de las Américas» en marzo de 2026. De esta manera, por decisión del gobierno pretende convertirnos en el patio trasero del imperio. Esta línea con los gobiernos de derecha se amplió a Israel, facilitando el ingreso sin visa para visitantes de ese país; también con Chile, pese a la humillación recibida del presidente Katz y, sumisamente hacer frente a los gobiernos progresistas y soberanos como Cuba, Nicaragua Venezuela en la estrategia de amortiguar la acelerada e inevitable decadencia del imperialismo norteamericano.
La gestión del Min. RREE en estos 6 meses debe ser una de las peores de los últimos 50 años; pues se abandonó la atención a todas las embajadas en cuanto a sus funciones e incluso al personal boliviano que se encuentra sumido en una total desorientación y anomia. No existe línea, no existen instrucciones de lo que Bolivia busca y tiene que hacer en cada uno de los países, sea comercial, cultural, en representación, inversión, atención consular, etc. No se trata solo de la incapacidad del Canciller, sino de la ausencia de programa, de línea, de política internacional que no se tiene, que simplemente no se tiene. Es tan visible el vacío del gobierno en la política internacional que no hay que evaluar.
5. Relación con el Movimiento Popular. Vale decir con el PUEBLO; es lo que todo gobierno busca reforzar si los tiene o ampliarla si gobierna para ellos. En los discursos de todos los políticos, acá o en Conchinchina, está la de servir al pueblo, a las grandes mayorías, a los más necesitados y no es este un principio de menor cuantía y valor. Pero en Bolivia, lo que ha ocurrido después de la segunda vuelta electoral, donde amplios sectores populares -ya lo dijimos- votó por Rodrigo Paz para que la extrema derecha de Tuto Quiroga (agente de la CIA), no se haga del poder, es la total adscripción del presidente y sus ministros a los sectores oligárquicos, agroexportadores de Santa Cruz, los más ricos del país que precisamente no votaron por Rodrigo Paz. Todas las medidas propuestas, elaboradas y en elaboración hasta la fecha tienen el sello y VºBº de los empresarios en especial del agropoder.
A más de denigrar en muchas oportunidades a la dirigencia minera, campesina y popular, ni Rodrigo Paz ni sus ministros tuvieron hasta el presente, una relación social o política de consideración, pero sí con los empresarios. Los 2 últimos meses, el gobierno recurrió a la división, compensación diferenciada y una campaña de prebendas, con dineros a dirigentes, ofertas de obras a municipios, promesas de inversión y regalos como las antenas starlink a la dirigencia del Distrito 8 de la ciudad de El Alto, (uno de los más combativos del país). El desprestigio contra la dirigencia, la amenaza de una nueva legislación sindical y la represión policial cada vez más agresiva a las movilizaciones de la Central Obrera Boliviana (COB) se han ido agudizando, al límite de que la demanda del Pliego Sindical, se hay radicalizado por la exigencia de la renuncia de Rodrigo Paz. A este minuto, son más de 67 puntos de bloqueo en las carreteras del país.
De donde, el actual gobierno, en estos 6 meses, nos mostró que no tiene nada de pueblo, ninguna convicción con el pensamiento y el sentir de las grandes mayorías de Bolivia. Sí, total identidad con los empresarios y potentados del país.
6. Gobierno políticamente perdido. La subjetividad puede decir que Rodrigo Paz ocultó sus verdaderas intenciones o que a último momento tuvo que tomar programáticamente lo que no tenía y podía. En política, debemos anotar lo que vemos y más allá de declararse de “centro”, Rodrigo Paz en los hechos es derecha, asociado con personajes conservadores, reaccionarios y retrógradas. Como accidente político, al no contar con un programa sólido, fue asumiendo de contrabando postulados de otros candidatos francamente liberales. Este gran detalle podría pasar si tuviera Partido, militantes, organización política y estructura partidaria que no lo tiene por qué se alquiló una sigla para ser candidato. Razón por la cual, ni terminó de llenar las listas de sus candidatos al Parlamento y hoy, no puede articular a esa fuerza en Diputados o Senadores que se encuentran fracturados y en oposición al gobierno como se declaró el Vicepresidente del Estado (su Vicepresidente!), anulado y defenestrado por su propio compañero de fórmula, el presidente. Esto quiere decir que no funciona coordinación alguna, trabajo conjunto y menos con los otros dos bloques de la derecha en el Parlamento. Por ello, PAZ ha decidido gobernar con decretos, muchos de ellos por encima de la Constitución.
El fracaso del gobierno en las elecciones Subnacionales al no haber articulado una red de nuevas autoridades a su favor en los municipios pese a la manipulación electoral en complicidad del Tribunal Electoral que proscribió a varios candidatos o habilitó a otros de talla delincuencial (Revilla -La Paz), muestra la orfandad política y su extravío. Lo cierto, sin embargo, es que cuenta con el respaldo de las clases medias acomodadas, el apoyo silencioso de una base social conservadora, reaccionaria, de las clases dominantes que en los 14 años de Evo Morales fueron desplazadas de las más importantes instancias del poder en Bolivia y, creen que esta es la oportunidad de revertir ese proceso y volver a los “indios” (pueblo), al lugar donde estaban antes de la guerra del agua y de la rebelión de 2003.
7. Sus alcances. No puede dejar de anotarse que, en los 6 meses del actual gobierno, se logró estabilizar parcialmente algunos indicadores económicos como la inflación que trepaba de manera incontrolable durante la gestión de Arce Catacora, aunque nada muestra que pueda bajar de los dos dígitos anual, pues los precios de los productos de la canasta familiar y productos básicos de consumo no bajaron en la misma proporción, lo que nos lleva al acumulado. Inflación que se debe también el boicot orquestado por todo el ejército soldados y peones del capital (empresarios, banqueros, exportadores). Sin la acción premeditada y conspirativa de la banca y los exportadores con sus divisas en bancos del exterior, no sería posible comprender la sequía gradual desde el 2023 de dólares en la economía nacional.
La eliminación de la subvención de los carburantes constituye la medida más representativa del gobierno actual que terminó siendo aceptada por todos, aunque los que vienen sufriendo el mayor peso sean los sectores populares y no como exigió nuestra RED, de forma diferenciada, con precios internacionales para la agroindustria, empresas privadas internacionales, minería mediana, entidades extranjeras y otras con capacidad de compra. Por la alianza banca-exportadores, en respaldo al gobierno, el dólar como magia fue estabilizándose y como consecuencia, las mejoras en el índice de riesgo país que siempre evacuan informes políticos en sintonía con el gusto del Departamento de Estado Norteamericano y la devolución de dólares a los ahorristas. El aumento de las reservas, con créditos desembolsados y comprometidos en tan solo 6 meses al igual que el gobierno del MAS en 19 años en sus dos momentos, no constituye ninguna nota positiva, por el contrario, en el marco de la crisis mundial de la deuda, es una soga en el cuello que no nos dejará respirar. Los 8000 millones de $us son posibilidades y no recursos de libre disponibilidad. Sin embargo, la situación de la economía no ha cambiado sustancialmente, pues continua la crisis económica y la inestabilidad; a decir de los opinadores y economistas del gobierno, “continúan los problemas”, “falta de liquidez”, “se están poniendo medidas coyunturales y no estructurales”, son solo “medidas de emergencia”.
El clima social “apaciguado” poselectoral (¿mejor decir “deprimido”?) con un nuevo gobierno, resulta comprensible más cuando toda la derecha esta vez no recurrió a la agitación y cantaleta de ilegalidad, aunque el proceso se administró con el mismo sistema electoral de años anteriores cuando el MAS tenía mucha expectativa y llovían las denuncias de “fraude”. Clima social que 2 semanas antes de los 6 meses, comenzó a agitarse y hoy nuevamente la base del pueblo se encuentra movilizada.
8. ¿Hacia dónde va el gobierno? Desde su inicio, el actual presidente y su formula electoral y muchos candidatos de la derecha, no sabían exactamente qué rumbo tomar; claro, estaban coludidos y decididos por cualquier medio, sacar a Evo Morales de toda opción posible. Rodrigo Paz hasta el presente no sabe si será un gobierno de transición, de ajuste o de transformación del sistema. No basta a estas alturas ser neoliberal, querer volver al esquema de gobierno de Sánchez de Lozada o de su padre Jaime Paz Zamora que subastaron nuestros recursos naturales y saquearon al país dejándolo en la extrema dependencia y pobreza protegidos por la Embajada y Departamento de Estado norteamericano.
Rodrigo Paz y su gobierno no cuenta con un proyecto de país, con una estrategia, con una idea de largo plazo, con un plan, con un horizonte y soluciones a los grandes desafíos del país, con una alternativa de modelo económico; no es suficiente querer el desmantelamiento del Estado Plurinacional y querer liquidar con los avances sociales, culturales y económicos logrados por la presencia de los movimientos sociales en la gestión de un gobierno con gran esencia indígena campesina y popular. ¡No basta!!
Sus propios analistas de derecha sostienen que le “falta una estrategia integral”, “que no presenta un plan integral de desarrollo que permita pasar de la estabilización a la reactivación sostenida”, que no tiene “un plan económico integral y visible con objetivos y metas”. Han transcurrido 6 meses de gobierno y recién cuentan con propuesta de un PGE reformulado que debería estar en sintonía con el Plan de Desarrollo que aún no existe. ¿Cómo es eso? ¿Cuándo presentarán el Plan de Desarrollo que obliga la Constitución Política del Estado Plurinacional y cómo armonizarán con su dogma liberal de que “es el mercado el ordenador de los factores” y no el Estado? Sin embargo, el Min. Planificación viene trabajando ese documento entre 4 paredes, aunque la CPE ordena hacerlo con participación social.
¿A dónde va este gobierno? ¡No lo sabe! De seguro la Embajada norteamericana si sabe lo que debe instruir y mandar. Lo que queda meridianamente claro, es el fracaso del actual gobierno en estos 6 meses, que, no solo mintió al país, no cumplió sus promesas, se apropio del programa de otros, improvisa todo el tiempo y tiene que retroceder todo el tiempo, gesticula palabras y palabras vacías y vive en un discurso repetitivo que “no cuadra” con la historia real de lo que ocurrió y ocurre en la Bolivia bloqueada de este momento.
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Fuente: rebelion.org






