La Habana acusó a Washington de intentar «rendir por hambre y desesperación» a la población de la isla tras las nuevas sanciones anunciadas por la administración de Donald Trump.
El Ministerio de Relaciones Exteriores de Cuba rechazó este jueves las nuevas medidas de bloqueo económico anunciadas por EE.UU. y calificó la decisión como un acto de «agresión económica despiadada» contra la isla. En un comunicado oficial, la Cancillería cubana denunció que las sanciones recrudecen «a niveles extremos y sin precedentes» el embargo impuesto por Washington.
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La reacción de La Habana llegó luego de que el Departamento del Tesoro estadounidense incluyera al Grupo de Administración Empresarial S.A. (Gaesa) y a la empresa minera Moa Nickel S.A. (MNSA) en la Lista de Nacionales Especialmente Designados, en aplicación de la Orden Ejecutiva firmada por el presidente Donald Trump el pasado 1 de mayo.
«El gobierno de los Estados Unidos confirma su intención genocida contra la nación cubana», afirmó este jueves el canciller cubano, Bruno Rodríguez Parrilla, quien sostuvo que las medidas buscan intensificar el aislamiento económico y financiero del país. Según el comunicado oficial, las nuevas sanciones podrían derivar en represalias contra empresas, bancos y entidades extranjeras que mantengan relaciones comerciales con Cuba.
«Generar una catástrofe social»
La Cancillería cubana aseguró además que las medidas agravan la situación económica de la isla, afectada desde enero por restricciones estadounidenses a las exportaciones de combustible. En el comunicado, La Habana denunció el «carácter criminal» de las sanciones y acusó a Washington de intentar «rendir por hambre y desesperación a toda la población cubana» y «tratar de generar una catástrofe social, económica y política a escala nacional».
Las nuevas sanciones fueron anunciadas por el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, quien argumentó que las acciones buscan «proteger la seguridad nacional» estadounidense y limitar el acceso del gobierno cubano a recursos considerados «ilícitos». Washington también sancionó a la presidenta ejecutiva de Gaesa, Ania Guillermina Lastres Morera.
La tensión entre ambos países se intensificó desde enero, cuando Trump declaró una «emergencia nacional» por la supuesta amenaza que representaría Cuba para la seguridad de EE.UU. La Habana rechaza esas acusaciones y denuncia que el bloqueo económico, vigente desde hace más de seis décadas, constituye una política de castigo colectivo contra la población cubana.