Buenos Aires. A 50 años de la más cruenta dictadura militar de Argentina (1976-1983) en un año dedicado a la recuperación de la Memoria, la Verdad y la Justicia por los organismos de derechos humanos se activaron juicios sin concluir y la justicia federal del municipio de San Martín procesó al teniente retirado Alberto Raúl Cazoux, quien estuvo al frente de un gran operativo realizado en septiembre de 1976, en Martínez, conurbano bonaerense, donde decenas de militares y policías rodearon la casa de la familia Lanuscou asesinando a la pareja de Roberto Y Amelia, sus hijos de 3 y 5 años y se apropiaron de una niña sobreviviente llamada Matilda de seis meses, aún sin aparecer que figura en la lista de niños buscados por Abuelas de Plaza de Mayo.

Esto sucede mientras el gobierno del ultraderechista presidente Javier Milei intenta amnistiar a los detenidos por crímenes de lesa humanidad y la semana anterior envió a prisión domiciliaria a Eduardo Ruffo, agente de inteligencia que se apropió de la niña Carla Artés Company, que fue entregada con su madre en Bolivia, en el marco de la Operación Cóndor, y trasladada al centro Clandestino de Detención de Orletti, en esta capital, desapareciendo a los padres y encontrada por su abuela en 1985 en poder de este agente. Ruffo fue condenado por otros casos de apropiación de bebés y crímenes de lesa humanidad a prisión perpetua.

En tanto, en el caso de la familia Lanuscou se procesó a Cazoux, como “partícipe necesario” de homicidio agravado en cuatro hechos y de la privación ilegítima de Matilda, la beba a la que el ejército hizo pasar por muerta, cuando los restos de las víctimas de uno de los crímenes emblemáticos de la dictadura fueron encontrados y el cajón de la niña estaba vacío, en una simulación ante los vecinos que fueron testigos del crimen, como los soldados que entonces cumplían la conscripción obligatoria. Cazoux era jefe de la Sección Tercera de la Escuela de Comunicaciones de Campo de Mayo, pero nunca fue juzgado hasta ahora, medio siglo después.

En Córdoba el juzgado federal que encabeza el juez Miguel Hugo Vaca Narvaja anunció el pasado 11 de marzo que fueron identificados los cuerpos de 12 detenidos-desaparecidos en el mismo predio donde funcionó el Centro Clandestino de Detención de La Perla, uno de los más grandes del país, por el Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) y el Instituto de Medicina Forense del Poder Judicial de la provincia de Córdoba, lo que nuevamente puso en escena los horrores cometidos en ese lugar de exterminio, cuando el gobierno actual intenta minimizar los crímenes de la dictadura.

La Perla funcionó entre 1976 y 1978 bajo el control del Tercer Cuerpo de Ejército, dependiendo del Destacamento de Inteligencia 141 de Córdoba por donde pasaron se calcula unos dos mil 500 secuestrados , la mayoría desaparecidos,

Los testimonios de sobrevivientes y familiares son sobrecogedores.

“Es una noticia que confirma la importancia de la búsqueda encarada por parte de los familiares y los organismos de derechos humanos. Para las familias que lograron el hallazgo, es la confirmación de la existencia del plan sistemático. Para otras, es un punto de partida para seguir buscando. La desaparición de personas es un delito que se continúa cometiendo y, a 50 años del golpe, es una responsabilidad inexorable del Estado seguir buscando”, afirmó el abogado querellante Ramiro Fresneda en diálogo con Página/12.

Ente los restos identificados esta semana figuran Esther Felipe y Luis Mónaco. Su hija Paula, periodista que reside en México desde 2004, publicó una foto de ellos en Instagram con el mensaje: “los buscamos tanto, los esperamos tanto. Hoy vuelven con nosotres y estamos flotando, con el corazón al galope, descubriendo una nueva -y maravillosa- forma de felicidad. Bienvenidos de regreso Ester y Luis, mamá y papá”.

La cantautora y pianista, Liliana Felipe, hermana de Ester y quien también vive en México, publicó en redes sociales: “Esther Felipe y Luis Mónaco dejan de ser desaparecidos y toman el estatus de asesinados por el terrorismo de Estado. Presentes, ahora y siempre”

El Equipo Argentino de Antropología Forense (EAAF) continuó trabajando y desde el pasado 4 de mayo comenzaron los “trabajos de excavación y prospección arqueológica de esta segunda etapa en la zona denominada Loma del Torito, dentro de la Reserva Natural Militar de la Calera, donde donde se recuperaron un gran número de restos óseos humanos dispersos y desarticulados.

Los trabajos del EAF en ese campo se extenderán hasta fines de septiembre..

En otro de los grandes juicios que a 50 años de la dictadura están saliendo a luz, fueron condenados por un tribunal de Morón cuatro integrantes de la Fuerza Aérea Argentina Juan Carlos Herrera, José Juan Zyska, Ernesto Rafael Lynch y Julio César Leston, que actuaron en otros centros clandestinos como la base aérea de Morón.

Herrera y Zyska actuaron en los centros clandestinos que funcionaron en El Palomar y en Mansión Seré, de donde cuatro detenidos se fugaron desnudos en una noche del 24 de marzo de 1979 en medio de lluvias torrenciales deslizándose con viejas frazadas anudadas, entre ellos Claudio Tamburrini entonces arquero del Club Almagro, exiliado en Suecia y ahora sociólogo, quien escribió en 2002 el libro testimonial “Pase Libre” en el cual se inspiró la película laureada película “la Fuga” .

Quedan aún muchos juicios abiertos, pero que eso está sucediendo en estos momentos en que el país está en una grave crisis y sigue sobreviviendo con una fuerza arrolladora la lucha por los derechos humanos que tuvo su expresión en la más grandes de las movilizaciones de los últimos tiempos encabezadas por Madres y Abuelas de Plaza de Mayo,como se expresó el 24 de marzo pasado adonde asistieron miles de jóvenes, ahora también luchando por los derechos humanos del pueblo humillado y hambreado.

Fuente: jornada.com.mx

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