Publicado el 15 de octubre de 2025

Esta continuidad de la persecución se evidencia en casos concretos que desafían la narrativa de un nuevo comienzo. El proceso de criminalización contra el jurista y reconocido defensor de derechos humanos Ramón Cadena es un claro ejemplo de cómo el statu quo judicial se mantiene activo. Casos como el suyo, que llevan a defensores al exilio o los mantienen bajo amenaza judicial constante, socavan la confianza en las instituciones de justicia y señalan la necesidad urgente de reformas profundas que garanticen la independencia judicial y la protección efectiva a la labor de los defensores. Si el gobierno de Arévalo no logra desarticular estas estructuras de persecución y revertir los procesos en curso contra figuras clave, la promesa de una «nueva primavera» para la democracia guatemalteca quedará empañada por la sombra de la represión heredada.
Suscríbete ahora para seguir leyendo y obtener acceso al archivo completo.