Espiritualidades para el Buen Vivir. Encuentro continental
La mesa «Espiritualidades y saberes de Abya Yala», moderada por Adriana González Burgo (Argentina), contó con la participación del teólogo mexicano Fray Julián Cruzalta y el defensor campesino xinca Herminio Ordóñez (miembro de Codeca, Guatemala).
El panel se centró en la necesidad de descolonizar conceptos fundamentales como espiritualidad, conocimiento, y Buen Vivir, y cómo estos se entrelazan con la resistencia sociopolítica de los pueblos. 1. La Resignificación de la Espiritualidad y el Conocimiento (Fray Julián Cruzalta) Fray Julián Cruzalta inició su exposición haciendo un llamado urgente a resignificar palabras esenciales que han sido distorsionadas o apropiadas por el colonialismo y la cristiandad. Espiritualidad, Dignidad y Justicia [00:02:11]: La espiritualidad se confunde con la religión, olvidando que la divinidad ya estaba en Abya Yala antes de la llegada de los españoles. Cruzalta define la espiritualidad como «sentir la vida, ser sensible ante la vida,» y la relaciona directamente con la fuerza, audacia, dignidad y valentía. Un eje central es la justicia, entendida como darle a cada quien lo que merece: derechos humanos y dignidad [00:07:04]. Saberes Ancestrales [00:03:19]: El conocimiento no se limita a títulos universitarios. Afirma que los pueblos son sabios, y que esta sabiduría ancestral es a menudo ignorada por aquellos que priorizan un «papelito que certifique» sobre la sabiduría de la vida. La Dicotomía del Buen Vivir [00:04:36]: Se contrasta la concepción occidental del Buen Vivir (acumular riqueza, comprar y consumir sin control) con la visión de los pueblos, donde Vivir Bien es tener una relación sana con la Madre Tierra y consumir solo lo necesario [00:08:29]. El derroche es fruto del robo y la injusticia. Profetismo y Política [01:00:59]: El Evangelio es inherentemente político. El silencio es complicidad, y por ello, la espiritualidad se manifiesta en «acciones proféticas» y en las calles, donde movimientos como Codeca actúan como los profetas de hoy al denunciar la injusticia y construir el bien común. 2. Espiritualidad en la Resistencia Territorial (Herminio Ordóñez) Herminio Ordóñez se presentó como un campesino que vive y trabaja la tierra, enfatizando la importancia de aprender de los maestros y no ignorar las cosas. Su enfoque se centró en la difícil realidad del departamento de Jutiapa, en el oriente de Guatemala. Desafío en el Oriente [00:25:47]: En Jutiapa, la población ha sido confundida por ideologías impuestas, lo que dificulta hablar de espiritualidad indígena. Los rituales o altares son motivo de burla, y la gente es tildada de «endemoniada» [00:30:52]. Sabiduría Ancestral en la Práctica [00:31:30]: Compartió la profunda espiritualidad de su difunto abuelo, quien practicaba: Arrodillarse y hacer contacto con el universo al sembrar los granos básicos. Saludar a la Madre Agua antes de bañarse, reconociendo el agua como un componente esencial de la vida. Pedir perdón a la Madre Tierra y abrazar el árbol antes de cortarlo, considerándolo un «miembro de su cuerpo» [00:33:53]. Convicción y Lucha [00:29:35]: Al igual que Cruzalta, señaló que la participación en la lucha no es pagada, sino motivada por la convicción y la espiritualidad que impulsa a actuar. Conclusión del Encuentro Ambos ponentes convergieron en que la espiritualidad auténtica no es un asunto meramente religioso o de contemplación aislada, sino una fuerza vital que impulsa la acción política, la denuncia profética y la lucha ética por un modelo de Buen Vivir en armonía con la Madre Tierra, descolonizando el pensamiento y recuperando los saberes milenarios de Abya Yala. Preguntas y Comentarios Destacados: Durante el espacio de preguntas, la audiencia profundizó en temas como el profetismo de los movimientos populares, la coordinación de las luchas, y la garantía de que la oración y las ofrendas sean recibidas a pesar de estar en resistencia. Fray Julián Cruzalta concluyó reafirmando que la resistencia de Codeca es profética y ética, y que la armonía no es quietud, sino el constante fluir de la vida, que a veces implica reír, llorar, y protestar [00:43:01].








