La Policía y Gendarmería reprimen a los manifestantes en la marcha de jubilados

  • Los jubilados fueron acompañados por hinchadas de distintos clubes de fútbol, que en esta oportunidad se sumaron para respaldar la protesta. Gendarmería y Policía Federal intervinieron con gases lacrimógenos, balas de goma y camiones hidrantes. Hubo heridos y detenidos.

Los manifestantes fueron reprimidos con gases lacrimógenos, camiones hidrantes y balas de goma por parte de la Policía Federal, la Gendarmería y la Policía de la Ciudad, que buscaron garantizar el tránsito en las calles que rodean al Congreso.

Si bien en un principio las fuerzas de seguridad lograron su cometido, los incidentes fueron en aumento durante la tarde, por lo que el tránsito quedó interrumpido en las avenidas Callao y Rivadavia, donde los manifestantes arrojaron piedras e incendiaros los depósitos de basura. Un patrullero resultó incendiado a cuadras del Congreso en el marco de la manifestación.

Los jubilados, que habían convocado a la protesta para las 17, como todos los miércoles, estuvieron acompañados en esta oportunidad por hinchadas de distintos clubes de fútbol, gremios de la CGT, agrupaciones de izquierda y organizaciones políticas.

Personal del SAME y de la Cruz Roja asistió a algunos manifestantes que resultaron heridos durante la protesta por el uso de gas pimienta y del agua utilizada por los camiones hidrantes.

La Policía Federal, en tanto, se llevó detenido a un número indefinido de personas durante los incidentes, del que tampoco estuvieron exentos los periodistas que necesitaron de la custodia policial para hacer su trabajo.

Cacerolazos en varios puntos del país contra la represión a los jubilados y el gobierno de Milei

  • Cientos de personas realizaron una protesta para rechazar la represión policial a jubilados, dejando heridos y detenidos tras la protesta.

Cientos de personas participaron esta noche de un cacerolazo en distintos puntos del país para repudiar la represión policial durante la protesta de jubilados frente al Congreso, .

La manifestación se sintió con fuerza en barrios del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) como Colegiales, Villa Crespo, Ramos Mejía, Caballito, Avellaneda, Palermo y Lugano, así como en ciudades del interior.

El cacerolazo fue convocado en redes sociales por distintos sectores políticos y sociales, entre ellos la exdiputada del Frente de Izquierda Myriam Bregman, luego de la difusión de imágenes de los incidentes entre manifestantes y fuerzas de seguridad.

Los participantes expresaron su rechazo al accionar de la Policía Federal y la Policía de la Ciudad, que intervinieron con gases lacrimógenos, camiones hidrantes y balas de goma para dispersar la protesta.

La jornada de reclamo por parte de los jubilados, que contaron con el apoyo de hinchadas de fútbol y organizaciones sociales, dejó un saldo de varios heridos y detenidos, incluyendo al fotógrafo Pablo Grillo, quien sufrió una grave lesión en la cabeza por el impacto de un cartucho de gas lacrimógeno.

La policía y otras fuerzas federales se apostaron en diversos puntos de los alrededores de la sede del Congreso, en el centro de Buenos Aires, y lanzaron gases lacrimógenos, disparos de balas de goma y chorros de agua desde camiones contra los asistentes a la marcha de protesta, donde había ancianos, mujeres y jóvenes.

La movilización fue convocada para mostrar apoyo a los jubilados que cada miércoles protestan a las puertas del Congreso para reclamar una actualización de las pensiones, la restitución de la cobertura de medicamentos y la continuidad de la moratoria previsional, que finaliza a finales de marzo.

El Ministerio de Seguridad Nacional había lanzado advertencias desde este martes en el sentido de que impediría a los manifestantes cortar las calles o protagonizar actos violentos.

“Están nuestras fuerzas desplegadas para hacer cumplir el protocolo: el tránsito no se corta y los barras bravas, sobre la vereda”, manifestó este miércoles por redes sociales la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich.

Luego de desatarse la represión, los jubilados que habitualmente se manifiestan se desplazaron hacia uno de los costados del edificio del Congreso.

Mientras, los efectivos policiales avanzaron, a pie y en motocicletas, sobre otros grupos de manifestantes, principalmente miembros de sindicatos e hinchas de fútbol, para obligarlos a retroceder y alejarse de la sede parlamentaria.

En esa maniobra para arrinconar a los asistentes a la marcha, algunos manifestantes respondieron arrojando a los efectivos botellas y piedras.

MM con información de la agencia NA.

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