Por Noelia Carrazana

Organizaciones campesinas, sociales y estudiantiles protagonizan este 22 de abril una amplia jornada de movilización en Guatemala, en coincidencia con el Día Internacional de la Madre Tierra. La protesta, convocada tras una conferencia de prensa realizada el 20 de abril, articula una agenda de demandas que van desde la crisis institucional hasta reclamos estructurales sobre tierra, economía y derechos humanos.

La convocatoria está encabezada por el Comité Campesino del Altiplano, el Comité de Desarrollo Campesino, el Frente Nacional de Lucha y sectores estudiantiles de la Universidad de San Carlos de Guatemala, quienes marchan desde distintos puntos de la capital y otras regiones del país.

Uno de los ejes centrales de la movilización es el rechazo a la situación en la USAC, donde las organizaciones denuncian un fraude en la designación de autoridades universitarias y advierten sobre una “cooptación institucional” que vulnera la autonomía universitaria.

A su vez, exigen al presidente Bernardo Arévalo garantizar un proceso transparente en la elección del Fiscal General y romper con lo que califican como “pactos de impunidad” que sostienen estructuras de corrupción en el sistema judicial.

Tierra, desigualdad y modelo económico

En el marco del Día de la Madre Tierra, las organizaciones remarcan una crítica estructural al modelo económico vigente. “La tierra no es mercancía”, sostienen, denunciando procesos de despojo territorial, avance de intereses extractivos y persecución a comunidades indígenas y campesinas.

El Comité de Desarrollo Campesino, fundado en 1992 y con fuerte base rural, ha sido uno de los principales impulsores de estas demandas, planteando la necesidad de una transformación profunda del Estado hacia un modelo plurinacional. Pero algo importante a resaltar es que si bien la organización tiene muchos años de vida ha podido ir renovandose, siendo la juventud la que muchas veces toma la palabra y la iniciativa:

Entre los reclamos también se incluyen la implementación de políticas de soberanía alimentaria, el acceso equitativo a la tierra y medidas urgentes frente a la crisis económica que afecta a amplios sectores de la población.

Las organizaciones denuncian además un aumento de la violencia contra defensores de derechos humanos y exigen el cese de la criminalización de la protesta social. En paralelo, reclaman la intervención del Estado frente a los costos de la energía eléctrica, planteando incluso su nacionalización, y medidas concretas para frenar la inflación y el encarecimiento del costo de vida.

Más allá de las demandas inmediatas, la movilización plantea un horizonte político más amplio: la convocatoria a una Asamblea Constituyente Popular y Plurinacional que permita reformar las estructuras del Estado guatemalteco.

La jornada refleja un escenario de creciente articulación entre sectores campesinos y urbanos, en un país atravesado por profundas desigualdades históricas. En este contexto, la protesta del Día de la Madre Tierra se consolida no solo como una fecha simbólica, sino como un espacio de disputa política sobre el futuro de Guatemala.

Estas son las principales demandas que indicaron durante la conferencia de prensa del 20 de abril y en las movilizaciones de este miércoles, las organizaciones no solo reiteraron sus reclamos, sino que los desarrollaron con mayor precisión:

1. Crisis en la USAC y autonomía universitaria
Rechazan la continuidad de Walter Mazariegos en la rectoría, denunciando que su designación responde a un proceso fraudulento impulsado por un Consejo Superior Universitario “cooptado”. Exigen el reconocimiento de Rodolfo Chang como autoridad legítima y advierten que la disputa refleja un problema mayor: la captura de instituciones públicas por intereses políticos y económicos.

2. Reforma del sistema de justicia y fin de la impunidad
Plantean la necesidad de transformar el Ministerio Público y exigen al presidente Bernardo Arévalo garantizar una elección transparente del Fiscal General. Denuncian que el sistema judicial ha sido utilizado para proteger a élites y criminalizar a líderes sociales, por lo que reclaman una justicia independiente “al servicio del pueblo y no de los poderosos”.

3. Asamblea Constituyente Popular y Plurinacional
Como salida de fondo, proponen convocar a una Asamblea Constituyente que refunde el Estado. Según las organizaciones, este proceso permitiría construir un sistema donde la justicia no esté atravesada por la corrupción, se reconozca la plurinacionalidad del país y se garantice la participación real de los pueblos indígenas y campesinos.

4. Tierra y territorio: eje central del conflicto
Reclaman una política agraria integral que garantice acceso a la tierra y protección de los territorios. Denuncian que el modelo actual favorece el despojo mediante intereses extractivos y agroindustriales. “La tierra no es mercancía”, remarcan, en el marco del Día de la Madre Tierra, señalando que su defensa implica también proteger la vida comunitaria.

5. Soberanía alimentaria y combate a la corrupción
Exigen políticas urgentes para garantizar alimentos a las comunidades, denunciando que existen recursos estatales que son desviados por corrupción y clientelismo. Plantean que la soberanía alimentaria debe ser una prioridad nacional y no un discurso vacío.

6. Alto a la violencia contra defensores de derechos humanos
Denuncian un patrón sistemático de persecución, criminalización y asesinatos de líderes comunitarios. Exigen garantías de protección y el cese inmediato de estas prácticas.

7. Energía eléctrica como derecho
Reclaman la intervención del Estado ante los abusos en las tarifas eléctricas y proponen la nacionalización del servicio. Argumentan que el acceso a la energía no puede regirse por la lógica de mercado, sino por criterios de justicia social.

8. Crisis económica: inflación y combustibles
Demandan medidas concretas para frenar la inflación, reducir el precio de los combustibles y ejercer control sobre los costos que impactan directamente en la vida cotidiana. Denuncian que el alto costo de la vida profundiza la pobreza en áreas rurales y urbanas.

9. Críticas al Congreso y desigualdad política
Cuestionan duramente al Congreso por la falta de leyes en favor de los pueblos y por los privilegios económicos de sus integrantes, incluyendo salarios que consideran desproporcionados frente a la realidad social del país.

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