En el programa Geopolítica desde la Aldea, el sociólogo boliviano Adolfo Mendoza y José Domingo Caldón, figura histórica del Consejo Regional Indígena del Cauca (CRIC) en Colombia, entablan un diálogo profundo sobre la vigencia y las deudas de la Reforma Agraria.
Mendoza sostiene que, en el caso boliviano, el proceso no es un evento estancado en 1953, sino una transformación estructural que hoy se traduce en la reconquista de los territorios comunitarios y la plurinacionalidad. Por su parte, Caldón aporta la perspectiva desde la resistencia colombiana, subrayando que la lucha por la tierra en el Cauca es un motor de identidad y autonomía que sigue enfrentando la concentración latifundista, planteando que la reforma es una tarea inconclusa y vital para la paz. Ambos analistas coinciden en que los antecedentes de estas reformas radican en la desposesión colonial, pero sus conclusiones actuales apuntan a una visión mucho más amplia que la simple redistribución de parcelas. Mendoza y Caldón analizan cómo el concepto de «tierra» evoluciona hacia el de «territorio», donde la gestión del agua, la soberanía alimentaria y la protección de la biodiversidad son los nuevos ejes de disputa geopolítica. El debate concluye que la reforma agraria, lejos de ser un capítulo cerrado de la historia del siglo XX, se manifiesta hoy como una herramienta indispensable para frenar el avance del extractivismo y fortalecer el poder popular en las zonas rurales de los Andes y el Amazonas.