Memoria del Primer Encuentro de Espiritualidades y Teologías Políticas desde Abya Yala
Mazatenango, Suchitepéquez, Guatemala — noviembre de 2025
Del 7 al 9 de noviembre de 2025 se llevó a cabo en la ciudad de Mazatenango el Primer Encuentro de Espiritualidades y Teologías Políticas desde Abya Yala, un espacio que reunió a más de 400 participantes provenientes de distintas comunidades, movimientos sociales, organizaciones e instituciones académicas de países como Guatemala, Perú, Honduras, El Salvador, Costa Rica, México, Colombia y Argentina.
El encuentro fue organizado conjuntamente por el Colectivo Ñawi, CODECA (Comité de Desarrollo Campesino), Publica Theology y otras organizaciones aliadas. Su objetivo fue propiciar un diálogo entre las espiritualidades de los pueblos de Abya Yala y las prácticas políticas emancipadoras, desde una mirada decolonial, comunitaria y liberadora.

Una experiencia de encuentro y horizonte compartido
Durante los tres días, las y los participantes compartieron vivencias, reflexiones y búsquedas que ensancharon el horizonte común de la espiritualidad latinoamericana. La experiencia de diálogo con personas campesinas e indígenas resultó especialmente significativa, al poner de manifiesto la profunda conexión entre fe, espiritualidad y vida cotidiana en los territorios.
El foco del encuentro estuvo en lo político: reconocer la dimensión política que nos habita, muchas veces negada o disociada de la experiencia espiritual. Desde distintas voces se planteó la necesidad de reunir y armonizar fe y política como un desafío urgente para la transformación de la realidad, en especial en los sectores populares, campesinos e indígenas. La trayectoria de CODECA —con más de treinta años de organización en Guatemala— fue una referencia constante para pensar la política como herramienta comunitaria de liberación y gobernanza popular.
Estructura y metodología del encuentro
Las mañanas se dedicaron a las ponencias académicas y testimoniales, organizadas en mesas de dos o tres participantes con exposiciones de 15 minutos y un espacio posterior para preguntas e intercambio. Entre las y los expositores se destacaron Adriana, Ameyalli, Alejandro, Claudio, María Eugenia, Óscar, Demetria, Juan, Diego, Yeni, Ramón, Mauro, Byron, Federico y Eleazar, entre otros, quienes abordaron temáticas vinculadas con las espiritualidades ancestrales, el género, los derechos humanos, la ecología, las infancias, los fascismos contemporáneos y el papel de las redes digitales en la teología política.
Durante las tardes, los participantes se organizaron en grupos de trabajo para analizar las implicancias prácticas de las ponencias, discernir acciones concretas y delinear líneas de continuidad. Este trabajo colectivo permitió articular los contenidos teóricos con las experiencias territoriales, reafirmando la teología política como herramienta para la acción y la transformación social.
El ritmo y el espíritu del encuentro
El encuentro se desarrolló en un clima de fraternidad, sencillez y reciprocidad. El ritmo campesino, marcado por los tiempos de la vida y la naturaleza —desayunos a las 7, anochecer a las 17:30—, imprimió una cadencia propia que permitió habitar el proceso con serenidad y profundidad.
Los espacios compartidos de comida y descanso se transformaron en momentos de encuentro personal y colectivo, donde se forjaron lazos, se compartieron luchas y se soñaron caminos. Una presencia especialmente destacada fue la de las mujeres de las comunidades, cuya voz y liderazgo fueron reconocidos como signo de esperanza y garantía de continuidad de los procesos organizativos.
Conclusiones y proyección
El encuentro dejó la certeza de que las espiritualidades de Abya Yala son fuentes de resistencia, búsqueda y dignidad. En un continente atravesado por la violencia y la desigualdad, las espiritualidades populares se presentan como fuerza vital que sostiene las luchas y orienta la acción política.
Reunirse, escucharse y mirarse en comunidad fue reconocido como el primer gesto de toda revolución: un acto de resistencia que fortalece los tejidos de fe, identidad y compromiso.
El cierre del encuentro resonó con una convicción compartida:
“Venceremos, porque no tenemos miedo y tenemos organización.”
Comunidad en Diálogo intercultural Ñawi







