La nación liderada por Kim Jong-un vuelve a sacudir el tablero geopolítico. El anuncio de respaldo de Pyongyang a Moscú no solo habla de intereses estratégicos, sino también de un mundo cada vez más fragmentado, donde las sanciones, los bloques y la lógica de confrontación vuelven a ocupar un lugar central. 

En este episodio de Enfoque, la periodista Alejandra Patrone entrevista Luciano Lanare, presidente de la Asociación Argentina de Estudios Coreanos, Profesor en Historia por la Universidad Nacional de La Plata y Magister en Ciencias Sociales. «Van a venir cambios en la relación de fuerza en torno al este de Asia. Corea del Norte ya no va a ser tan vulnerable a las presiones de los Estados Unidos, ni de Japón, ni de Corea del Sur, pero principalmente de Washington porque ahora el que está cuidando las espaldas de verdad es Rusia, y a través de Moscú también China», dijo Lanare. «Hay quienes piensan que China está incómoda con el acercamiento entre Rusia y Corea del Norte, pero mi perspectiva es que China deja que ese tablero se mueva, porque no le interesa competir con Rusia por Corea del Norte porque ya tiene una relación con la península coreana de hace miles de años», señaló el expertó. ¿Qué gana Rusia, Corea del Norte y qué implica esto para Estados Unidos, China y la región Asia-Pacífico? «Creo que el objetivo principal es sacar la influencia de Estados Unidos de esa región. Rusia está pisando fuerte, mostrándose como un socio confiable», agregó el entrevistado. «China lo que piensa es que Rusia es un gran estabilizador de la situación en Corea del Norte», agregó.

Deja un comentario