Laura Fernández, candidata respaldada por el presidente Rodrigo Chaves, logró imponerse en una elección que no solo define un gobierno, sino que puede marcar la continuidad —y profundización— de un estilo de poder que ya transformó el escenario político costarricense. ¿Estamos ante una simple continuidad administrativa? ¿O frente a la consolidación de un nuevo modelo de liderazgo, más confrontativo y personalista? ¿Cambia algo en la institucionalidad histórica de Costa Rica? 

En este episodio de Enfoque, la periodista Alejandra Patrone entrevista a Carlos Cascante Segura, Profesor catedrático de la Escuela de Relaciones Internacionales de la Universidad Nacional, doctor en Historia y máster en Diplomacia por la Universidad de Costa Rica. “Fernández se ha presentado como continuadora del gobierno de Rodrigo Chaves, pero deberá lidiar por un lado con una coalición conservadora en términos económicos, y por el otro los grupos evangélicos que están buscando otra serie de regulaciones en lo cultural, que la llevará a hacer movimientos y tener que adaptarse, cosa que no sucedió con Chaves”, dijo Cascante Segura. Consultado sobre quiénes van a ser los más perjudicados con el programa económico de la mandataria electa, el entrevistado aseguró que “los sectores agrarios”. “Van a seguir siendo muy golpeados y habrá una profundización de los recortes al gasto público, lo que provocará lesiones a los servicios de salud que ya están muy deteriorados y a los servicios educativos”, agregó Cascante Segura, se refirió además a los desafíos del nuevo gobierno, la relación con Estados Unidos, la posibilidad de conflictos y la relación de poderes, entre otros temas.

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