¿Puede la paz imponerse por la fuerza? La creación de una Junta de Paz, por parte del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, plantea un cambio profundo en la forma en que se ejerce el poder global. Si la paz se define desde una potencia y no desde el consenso internacional, lo que está en juego no es solo la estabilidad de un país, sino las reglas del sistema mundial.
En este episodio de Enfoque, la periodista Alejandra Patrone entrevista al analista internacional y antropólogo argentino Andrés Serbin, Doctor en Ciencias Política, sobre qué implica esta iniciativa y qué consecuencias puede tener para América Latina y el orden mundial. «La Junta como tal se ve un poco desdibujada, porque originariamente iba a ser para implementar un plan de paz en Gaza, pero Gaza prácticamente no se menciona en el documento nacional. Después se planteó como una alternativa más amplia para la paz en el mundo, lo cual en primer lugar implica un desplazamiento en todo caso con respecto a las Naciones Unidas, cuya función es precisamente esa», dijo el también profesor e investigador». «La gran pregunta es si esto es una iniciativa trompocéntrica, en el sentido de que el que manda, el que decide, el que recoge los fondos, el que toma las decisiones, es básicamente Trump. Él elige a sus integrantes a deso», sostuvo Serbin. «El otro requerimiento muy interesante que está planteado es que para ingresar a la Junta hay que poner mil millones de dólares. Todo es parte de ese hegemonismo predatorio que está impulsando Trump, en el sentido de tratar de concentrar en sus manos el mayor poder posible y, en todo caso, de reconocer las esferas de influencia de China y de Rusia como posibles competidores», agregó. El entrevistado se refiró además al impacto en el derecho internacional, el orden mundial y posibles riesgos para América Latina, entre otros temas. La Junta de Paz o Consejo de Paz (en inglés: Board of Peace) es una organización privada cuyo propósito nominal es «promover la estabilidad, restaurar un gobierno confiable y legítimo, y asegurar una paz duradera en áreas afectadas o amenazadas por conflictos». La Junta fue propuesta por el presidente estadounidense Donald Trump en septiembre de 2025 y su establecimiento fue anunciado por el mismo el 15 de enero de 2026.