América Latina vuelve a estar en el centro de una disputa silenciosa pero profunda: la del control de sus bienes naturales. Litio, cobre, petróleo, agua, soja, territorios enteros convertidos en zonas de sacrificio en nombre del desarrollo, la transición energética o la seguridad alimentaria global.
En este episodio de Enfoque, la periodista Alejandra Patrone entrevista a Manuel Fontenla, Doctor en Estudios Sociales de América Latina y Licenciado en Filosofía Latinoamericana. «Existe un modelo alternativo, pero le han puesto palos en la rueda», dijo el experto argentino. «Hasta que no erradiquemos este modelo extractivo, va a ser muy difícil que las alternativas crezcan», agregó. América Latina sigue ocupando un lugar clave en la economía global, pero muchas veces a costa de su soberanía, de sus comunidades y de su futuro. El extractivismo no es solo un modelo económico: es una forma de organización del poder, del territorio y de la vida. Pensar alternativas no significa negar la realidad, sino discutir quién decide, para quién se produce y bajo qué condiciones. El desafío no es solo extraer recursos, sino construir modelos que prioricen el desarrollo social, la justicia ambiental y la autodeterminación de los pueblos. El debate está abierto, y es urgente.