El ataque a Venezuela, el secuestro de su Presidente Nicolás Maduro, el asesinato de los héroes civiles y militares venezolanos así como el de los héroes cubanos no solo constituye una arremetida para controlar los recursos naturales del pueblo venezolano; constituye un osado intento por controlar el recurso más importante para cualquier capitalista: la voluntad de los pueblos a la real libre determinación.

En este momento histórico se encuentra en juego la soberanía de toda nuestramérica, desde la Antártida hasta el Caribe. Esta acción artera, propia del carácter colonialista del gobierno de USA, ha terminado de borrar los límites de los países. Demostrando de facto que nos tratarán como “su patio trasero”. Así es que -una vez más- el análisis dialéctico de la historia nos ilustra que los pueblos debemos unirnos frente al invasor, con nuestras banderas igualmente unidas, pues solo existen dos lados: el del imperio con sus cipayos y el de los pueblos libres.

Hay que aborrecer lo aborrecible sin más pruritos y es así que la expresión más que clara y explícita del esputo/escupitajo de Roger Waters nombrando a Trump, Milei y otros pareciera convertirse en la más adecuada para describir lo que cualquier ciudadano del planeta debiera sentir cuando se nombra a esos mismos personajes… dado que son ellos quienes emplean los Derechos Humanos y el Derecho Internacional como papel higiénico. Lo mismo le cabe a cualquier funcionario que justifica y adhiere a estas políticas injerencistas.

¿Doctrina Monroe? Creemos que ya ni el más lego en materia política puede cuestionarlo ante lo abrumadoramente explícito de los discursos de Trump y Rubio. Al tiempo que pareciera caberles el popular dicho: “Dime de qué me acusas y te diré de qué eres capaz”. Por caso: ¿de terrorista/s? pero… ¿no son los que mayor terror siembran quienes se jactan del poderío militar para intervenir y secuestrar a quien se les dé en gana -aún en tierra extranjera- al tiempo que amenazan explícita y abiertamente -con el silencio o la anuencia del sistema judicial- a todo quien discrepe? De gobierno en la ilegalidad e ilegitimidad… ¿acaso D. Trump no se encuentra condenado y en esa condición ejerce la función de presidente de EEUU? De desestabilizador… ¿acaso el propio Marcos Rubio no explicitó presiones económicas y de otras con tal de asegurar su “control” -ya no solo Venezuela, sino- sobre toda la región?

Luego, si los EEUU son los “paladines de la justicia” y los “defensores de la democracia”: ¿Por qué han organizado, impulsado y financiado dictaduras militares alrededor de todo el globo terráqueo? Y ¿por qué siguen apoyando a gobiernos monárquicos? A su tiempo, si luchan contra el narcotráfico, entonces ¿Por qué indultan a un narcotraficante probado y condenado? Y… tantas preguntas que pueden seguir sumándose y que escasos medios de comunicación las hacen.

La extracción de un presidente de otro país por parte del Gobierno de USA ¿no constituye un acto ilegal al no mediar una orden ni tan siquiera de INTERPOL y sin la anuencia de la ONU? ¿Resulta legal que un Juez de los EEUU ordene sin más el secuestro de un gobernante extranjero y que esta orden se ejecute? Si no es legal: ¿no debiera expulsarse o suspenderse a EEUU de la ONU? y ¿no debieran congelarse/confiscarse sus activos económicos? Por el contrario, si la ONU y demás organismos internacionales pertinentes permiten que el Gobierno de los EEUU actúe de modo reñido con las normas Internacionales sin mayores consecuencias que tibias expresiones: ¿tiene sentido su existencia? ¿para qué? ¿para favorecer a quién? y ahora podría quedar más que explícito y evidente ¿quién y para qué fue creada la ONU?

Todos aquellos periodistas e intelectualoides que livianamente apodan de “dictador” a Nicolás Maduro (así como antes lo han hecho con otros), no son capaces de evidenciar la doble vara con la que el Gobierno de EEUU y los demás países colonialistas juzgan a los gobernantes que no les son útiles. Acaso ¿ya se han olvidado de M. Bishop, de Allende, de J. Arbenz y de todos los presidentes legítimos cuyos gobiernos fueron desestabilizados y/o luego derrocados por el injerencismo de USA? O acaso su carácter cipayo les hace preferir ser cómplices del engaño con el que se condena a la ciudadanía desprevenida. Es aquí que encontramos categórica esa expresión de un cartel en una manifestación -si mal no recordamos en el hermano país mexicano- que rezaba: “Si apoyas a Trump sos un hijo de puta” y nos preguntamos: ¿es desmesurada o la realidad que estamos viviendo exige tal contundencia? Más aún cuando a J. Milei se le permite decir “zurdos de mierda” sin ningún tipo de consecuencias.

En términos futboleros: si el árbitro es el Sistema Judicial -tanto en lo local como en la esfera internacional- pareciera que si no intervienen… el partido se terminará yéndoseles de las manos. Y nadie quien bogue por la paz -como lo hacemos nosotros- quiere que eso pase.

Exigimos la inmediata e incondicional liberación del Presidente venezolano Nicolás Maduro.

Exigimos que los asesinos y perpetradores directos del secuestro sean extraditados y juzgados en suelo venezolano, bajo las leyes y el Sistema Judicial perteneciente al suelo donde han perpetrado sus crímenes.

Solicitamos -a quien corresponda- el enjuiciamiento político de Donald Trump como artífice de terrorismo transnacional. Y de sus acólitos -estadounidenses y extranjeros- como cómplices necesarios del terror infundido por el gobierno encabezado por el antes nombrado.

Solicitamos a la ONU tramiten la inmediata suspensión de toda participación de los gobiernos terroristas e injerencistas de EEUU e Israel.

A los pueblos que se pretenden libres, conscientes del estado de peligro y desprotección jurídica en el que nos encontramos, solicitamos la movilización pacífica por la defensa de los Derechos Humanos y de todos los seres vivientes, Trump y compañía ponen en riesgo el planeta.

D.S. Lic. Eugenio Rolón (h)

D.S. Lic. Ernesto Eugenio Rolón (n)

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Fuente: rebelion.org

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