Colombia entrega los restos de Camilo Torres, célebre sacerdote y revolucionario, seis décadas después de su muerte
Por MC
Bogotá, Colombia — 16 de febrero de 2026. Los restos del sacerdote, sociólogo y guerrillero colombiano Camilo Torres Restrepo fueron entregados este domingo al padre jesuita Javier Giraldo por la Unidad de Búsqueda de Personas Dadas por Desaparecidas (UBPD) en un acto reservado en la capital colombiana, en el marco del 60ª aniversario de su muerte.
La ceremonia, celebrada con una eucaristía en la capilla Cristo Maestro de la Universidad Nacional de Colombia y seguida por la entrega simbólica de un cofre funerario con los restos atribuibles al religioso, marca un hito en las iniciativas de memoria histórica del país.
Los restos, encontrados inicialmente en 2023 en un cementerio del municipio de Bucaramanga tras una investigación que combinó archivos militares, registros históricos y peritajes forenses, fueron objeto de análisis genéticos durante más de dos años. La UBPD, creada tras el acuerdo de paz de 2016 entre el Estado colombiano y las FARC, confirmó que los huesos coinciden con los de Torres mediante comparaciones con muestras de ADN de familiares.
Desde su fallecimiento en 1966, tras integrarse al Ejército de Liberación Nacional (ELN) y caer en combate durante una acción militar en la región de Santander, el destino de su cuerpo había sido un misterio. Según informes, tras su muerte temprana, tenía 37 años, su cadáver fue enterrado en un panteón militar y posteriormente exhumado sin identidad clara, contribuyendo a décadas de incertidumbre sobre su paradero.
Quién fue Camilo Torres
Nacido en 1929 en Bogotá, Camilo Torres fue ordenado sacerdote católico en 1954. Estudió sociología en la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica) y, a su regreso, ejerció como profesor, capellán y fundador de la Facultad de Sociología en la Universidad Nacional de Colombia.
Torres se convirtió en una figura emblemática de la Teología de la Liberación, una corriente que buscaba incorporar preocupaciones sociales y políticas en el pensamiento cristiano, enfocada en la justicia social y la defensa de los pobres. Su compromiso político lo llevó, en enero de 1966, a unirse al ELN —un grupo guerrillero de origen guevarista y obrerista—, decisión que lo distanció de la jerarquía eclesiástica tradicional y consolidó su imagen como “el cura guerrillero”.
El papel de la UBPD y la memoria histórica
La entrega de los restos no solo cierra un capítulo histórico personal, sino que también representa el avance de un país que, tras décadas de violencia interna, con cientos de miles de muertos y decenas de miles desaparecidos, busca reconstruir la memoria de las víctimas del conflicto armado. La UBPD ha recuperado miles de restos y ha identificado cientos de personas desaparecidas, devolviendo dignidad a familias enteras.
El padre Javier Giraldo, quien recibió oficialmente los restos, fue el impulsor principal de la búsqueda desde 2019. Giraldo ha destacado la importancia de honrar la vida de Torres tanto por su aporte académico y pastoral como por su crítica social.
La figura de Camilo Torres sigue siendo objeto de debate. Para algunos, encarna la fusión radical de fe y política en una era de profundas desigualdades; para otros, su paso por las filas del ELN representa una decisión controversial que marcó su vida y su memoria. A pesar de ello, su impacto como pensador social, precursor de la Teología de la Liberación y figura de resistencia política en América Latina es indiscutible.
Las autoridades han anunciado que, una vez finalizados procesos administrativos y la documentación oficial, es probable que los restos de Torres sean sepultados en un lugar de honor en la Universidad Nacional, retornando así al espacio intelectual y espiritual que él mismo ayudó a construir.









