¿Qué está ocurriendo entre Texas y Washington? : la tensa disputa en la frontera con México
Por Camila Acosta Cornejo
La tensión entre el Estado de Texas y la Corte Suprema ha incrementado luego de que el gobernador de Texas, Greg Abbot, anunciara el pasado viernes que continuaría instalando alambre de púas en la frontera con México, a pesar de la anulación de la Corte Suprema de Estados Unidos.
La frontera de Texas con México, Eagle Pass, es el escenario de la disputa entre Texas y Washington, que tensiona a todo Estados Unidos. La zona se ubica en la ciudad de Río Grande y contempla Shelby Park, un campo de golf contiguo y un área debajo del puente del puerto de entrada, el que los agentes federales habían estado usando como área de espera para los migrantes.
A comienzos de enero, la Guardia Nacional de Texas (TNG) bloqueó por completo el paso de la Patrulla Fronteriza de los Estados Unidos a la zona de Eagle Pass debido al aumento de inmigración ilegal. Por esto, el departamento militar de Texas llenó la zona de puertas, cercas y alambres de púas y restringió el acceso total a la patrulla, la pretendía ingresar para instalar cámaras de vigilancia en el sector.
Pocos días después de esta posesión, una madre y dos niños migrantes murieron ahogados en la zona de la rampa del río de Shelby Park. Además, dos migrantes fueron rescatados por el Instituto Nacional de Migración de México, quienes también recuperaron el cuerpo de los tres fallecidos.
La jurisdicción de la zona de Eagle Pass ¿De quién es la culpa?
Ambas partes se lavaron las manos con los decesos y se culpaban entre sí. Por su parte, la administración Joe Biden presentó un expediente ante la Corte Suprema que incluía detalles de los ahogamientos de migrantes el 12 de enero y que sugería que la culpa era mayormente de Texas, porque se había apoderado de la zona y había bloqueado el acceso de la Patrulla Fronteriza.
“Como mínimo, la Patrulla Fronteriza habría tenido la oportunidad de tomar todas las medidas disponibles para cumplir con sus responsabilidades y ayudar a sus homólogos del Gobierno mexicano a emprender la misión de rescate. Texas hizo eso imposible”, señaló la procuradora general de Estados Unidos, Elizabeth Prelogar, en el expediente a la Corte Suprema.
Como resultado, el Departamento de Seguridad Nacional de EE. UU. (DHS) fijó el 17 de enero como fecha límite para que las autoridades de Texas pongan fin a su bloqueo de Eagle Pass y permitan a los agentes federales reanuden las operaciones en la zona.
A Texas no le gustó nada la ofensiva del Gobierno, ni el ultimátum del DHS, por lo que el fiscal general del estado texano, Ken Paxton, escribió una carta de tres páginas dirigida al abogado general del DHS, en donde refutó algunas de las afirmaciones del gobierno federal como “falsas”. Paxton dijo que los agentes de la Patrulla Fronteriza sí tienen acceso a Shelby Park para responder a emergencias médicas y que “Texas no se rendirá”.
La instancia a intervenir de parte de Prelogar logró su objetivo y la Corte Suprema votó 5-4 para permitir que los agentes de la Patrulla Fronteriza retiren el alambre de púas instalado por el gobernador de Texas.
Texas eleva tensión con Washington: el cerco de púas persiste
Tras el fallo en su contra, el gobernador de Texas, Greg Abott aseguró que defenderá “la autoridad constitucional de Texas sobre la zona” y decidió no dar marcha atrás en la frontera “el alambre de púas de Texas es un elemento disuasorio eficaz para los cruces ilegales que Biden fomenta”, publicó Abbott en X.
Las presiones del DHS no tardaron en llegar y mediante una carta al fiscal de Texas se exigió que abrieran el paso fronterizo al gobierno federal, respaldados por el derecho legal que les había otorgado el fallo, y se estipuló la segunda fecha límite para esto, el pasado viernes 26 de enero.
Texas sigue ignorando la resolución de la Corte Suprema y sus fechas límites, Abott persiste en la construcción de cercos y alambres de púas en la zona y acusa a Biden de no hacer nada para combatir la crisis migratoria. Los gobernadores de 25 estados republicanos anunciaron en una declaración conjunta su apoyo al Estado de Texas.
La barrera ha sido tachada por Defensores de migrantes en Ciudad Juárez de “inhumana” y las condiciones para los migrantes son deplorables en esta zona del año ya que se enfrentan con la hipotermia y no hay equipos de rescate ni médicos.
La situación está lejos de terminar, y mientras tanto, la llegada de migrantes solo aumenta en EE.UU. Según la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) más de 2,2 millones ingresaron en enero y noviembre 2023.
Abbot, una pieza clave en la campaña de Trump
Detrás del conflicto, está la sombra de la campaña por la presidencia. Donald Trump, que ya arrasó en las dos primeras instancias de la interna republicana, se arrecia como ganador inevitable en noviembre, cuando reeditará su enfrentamiento contra Joe Biden, que irá en búsqueda de la reelección.
En el medio de la maraña de casos judiciales en su contra, el magnate y expresidente continúa haciendo pie subido a ejes como el rechazo a la inmigración.
En noviembre del año pasado, en una visita a una localidad cercana al límite con México, cosechó el respaldo del mandatario texano Greg Abbot.
Allí, Trump prometió que sus políticas de inmigración de línea dura en un segundo mandato presidencial harían el “trabajo mucho más fácil” a gobernadores como Abbot.
“Podrás concentrarte en otras cosas en Texas”, le dijo Trump al texano, mientras cada uno de ellos aparecía ante una multitud de unas 150 personas en un hangar del aeropuerto de Edinburg, Texas.
Abbott, un viejo aliado y “halcón” en materia de asuntos fronterizos, dijo que estaba orgulloso de respaldar al expresidente.
Este jueves, el expresidente se subió al ring y desde sus redes pidió a “todos los estados dispuestos” a desplegar miembros de la Guardia Nacional en la frontera con Texas en medio de la disputa entre el gobernador y Biden por las competencias del control fronterizo.
“Alentamos a todos los estados dispuestos a desplegar sus guardias en Texas para impedir la entrada de ilegales y expulsarlos de regreso al otro lado de la frontera. Todos los estadounidenses deben apoyar las medidas de sentido común adoptadas por las autoridades de Texas para proteger la seguridad y soberanías de Texas y del pueblo estadounidense”, señaló el líder republicano.
Y sostuvo que cuando era presidente el país tenía “la frontera más segura de la historia”, mientras que Biden “está ayudando e instigando una invasión masiva de millones de migrantes ilegales”.
“En lugar de luchar para proteger a nuestro país de este ataque, Biden, aunque parezca increíble, está luchando para atar las manos del gobernado para que la invasión continúa sin control”, sentenció, y respaldó la postura texana.
“Ante esta catástrofe de seguridad nacional, seguridad pública y salud pública, Texas ha invocado con razón la cláusula de invasión de la Constitución, y debe recibir pleno apoyo para repeler la invasión”, declaró en referencia a la decisión de Abbott de alegar el “derecho constitucional” del estado a “defenderse y protegerse”.
Fuente: tvp y Radio Pauta
Foto: Reuters








