ALDEA PINARES, CAHABÓN. – En un acto de profunda trascendencia política y humana, la Aldea Pinares se convirtió este 29 de diciembre en el epicentro de una reconciliación histórica. A más de 350 kilómetros de la capital, en el corazón de Alta Verapaz, exguerrilleros, exsoldados y expatrulleros de autodefensa civil (PAC) rompieron el silencio impuesto por la guerra para unirse en una sola voz bajo el Encuentro Comunal: “A 29 años de los Acuerdos de Paz y desafíos de la Plurinacionalidad”.
Lo que el Estado y el Imperio norteamericano dividió con las armas, la resistencia comunitaria lo ha reunido hoy en defensa del territorio. Los antiguos adversarios en la guerra interna se sentaron frente a frente, no para reabrir heridas, sino para reflexionar sobre sus “dolorosas historias inconclusas” y los compromisos de paz que nunca llegaron a las comunidades indígenas.
Autogestión frente a la “cooperación desmovilizadora”
El evento, organizado por las comunidades de CODECA de Pinares y la coordinación departamental, destacó por su carácter autónomo. En un mensaje contundente contra el asistencialismo, el encuentro fue financiado y sostenido totalmente mediante la autoorganización y la autogestión.
Los portavoces comunitarios fueron enfáticos al señalar que esta independencia es una respuesta directa a la cooperación internacional que, según denunciaron, se dedicó a desmovilizar a los pueblos y movimientos sociales durante las últimas tres décadas posteriores a la firma de la paz. Como muestra de esta soberanía, las familias campesinas trajeron sus propios alimentos, compartiendo el almuerzo en un ambiente de hermandad colectiva.
Resistencia en idioma Maya Q’eqchi’
El encuentro se desarrolló íntegramente en idioma maya q’eqchi’. La utilización del idioma materno, con traducciones puntuales al castellano, reafirmó la identidad de los asistentes y la urgencia de construir un Estado Plurinacional donde los pueblos originarios dejen de ser objetos de estudio para convertirse en actores de su propio destino.
Puntos clave del encuentro:
* Unidad histórica: Reencuentro entre antiguos bandos enfrentados en la guerra, ahora organizados en la defensa de la tierra.
* Identidad y lenguaje: Desarrollo del evento en q’eqchi’ como acto de reafirmación en el territorio q’echí.
* Crítica al sistema: Denuncia de los Acuerdos de Paz como una herramienta para instaurar el sistema neoliberal y crítica a la cooperación internacional desmovilizadora.
* Comunalidad y compartir de lo que producen: Práctica del compartir sin depender de financiamiento externo.
El evento en la Aldea Pinares deja una lección clara al resto del país: la verdadera paz no se firmó en los palacios de la ciudad, sino que se construye desde la base, en la montaña, a través de la memoria compartida y la lucha incansable por la autodeterminación territorial.