Gobierno peruano negó responsabilidad en muerte de manifestante, vulneraciones a derechos humanos y presencia de agentes infiltrados. Ante evidencias, tuvieron que admitir responsabilidad en asesinato.

Mientras el Gobierno intentó resaltar datos de efectivos policiales heridos, organizaciones de derechos humanos cuestionan la veracidad de la información oficial y denuncian la actuación ilegal de agentes ‘ternas’.

Ante evidencias de participación de efectivos infiltrados y represión desmedida, autoridades policiales tuvieron que admitir que el autor del asesinato fue el suboficial de tercera Luis Magallanes, de la Dirección de Investigación Criminal (Dirincri).

Mientras la movilización fue masiva en Lima y se congregó en el centro de la ciudad, las manifestaciones también fue convocada en ciudades como Cusco, Huancavelica, Huancayo, Arequipa o Trujillo. 

La represión policial cobró su primera víctima mortal en la noche de ayer, hacia el final de la jornada de protesta en el Centro de Lima.

Eduardo Mauricio Ruiz Sanz falleció tras recibir un disparo directo por una persona vestida de civil, señalada como agente policial encubierto del grupo ‘terna´, por las inmediaciones de la Plaza Francia, en la Avenida Camaná (centro de Lima).

A pesar de que es conocida la estrategia de infiltrar agentes ‘terna’ en las movilizaciones, voceros de la Policía y el Ministro del Interior negaron públicamente la presencia de estos efectivos en la movilización de ayer. 

Sin embargo, grabaciones de manifestantes lo desmienten, al revelar detenciones y coordinación directa de aparentes civiles con efectivos policiales durante la jornada del 15 de octubre.

El asesinato de Mauricio Ruiz fue registrado por grabaciones ciudadanas y una cámara de seguridad que captó el momento en que el manifestante es acribillado por una persona armada que se retira huyendo hacia la avenida Uruguay.

Ruiz, más conocido como ‘Trvko’, era un músico urbano de 32 años que residía en el distrito de San Martín de Porres, Lima. Deja a un menor en la orfandad.

 

La violencia policial también dejó herido de gravedad a Luis Reyes Rodríguez, de 28 años, quien recibió el impacto de un proyectil en el cráneo. La familia informó a Infobae que Reyes fue inducido al coma, pues tenía una parte del cerebro destruida.

En medio de la incertidumbre y la falta de información sobre el estado de Reyes, su hermano pudo confirmar a Ojo Público que desde el Hospital Loayza les mencionaron que el daño generado al manifestante era irreversible. 

La Coordinadora Nacional de Derechos Humanos (CNDDHH) dio cuenta de 20 personas heridas, la mayoría a causa de perdigones disparados por la Policía Nacional. Además registró 17 detenciones.

De igual forma denunció la presencia de agentes ‘ternas’ que estaban encubiertos tanto en la protesta como en servicios de salud, intervención que fue calificada como ilegal e inaceptable. 

La abogada Renata Bregaglio informó que ninguno de los recluidos en Asuntos Sociales de la Policía fue detenido por efectivos uniformados y que todos estaban retenidos en una situación precaria y con grilletes.

Asimismo, la Asociación Nacional de Periodistas (ANP) dio cuenta de 11 periodistas heridos, 6 de los cuales habían sido alcanzados por proyectiles de armas de fuego. 

En reacción a esta situación, la Federación Internacional de Periodistas (FIP) para América Latina y el Caribe repudió los ataques contra quienes las y los periodistas. “Esta situación es reiterada y marca un preocupante patrón de limitación a la libertad de prensa”, enfatizó.

Durante el desarrollo de la protesta, el presidente José Jerí reportó por sus redes personales la información sobre supuestos heridos policiales. Sin embargo, la información que ofreció fue cuestionada.

“Los niveles de represión documentados por nuestro equipo de veeduría en el terreno no corresponden con los datos oficiales difundidos por la Policía Nacional y repetidos por José Jerí”, afirmó la CNDDHH la noche del 15 de octubre.

En la tarde del 16 de octubre, el Ministro del Interior se presentó en el Congreso para defender el actuar de la policía y repetir el discurso sobre la no participación de policías infiltrados.

El ministro Tiburcio aprovechó la ocasión para elogiar el accionar de la Policía y señalar que esta fue “atacada”. Además, solicitó al Congreso que la misma Policía sea la encargada de investigar los hechos ocurridos durante la manifestación del 15 de octubre en Lima.

En la misma sesión, diversos congresistas afines al gobierno responsabilizaron a grupos políticos de oposición por “azuzar” a universitarios y manifestantes con “ideologías de odio y resentimiento”. 

Por otra parte, la tarde del 16 de octubre, la congresista Ruth Luque presentó una moción de vacancia contra la mesa directiva del Congreso, que sostiene al actual Presidente. 

Sin embargo, fue bloqueada por votos fujimoristas, del partido de Acuña, de Renovación Popular, Perú Libre y otros.

“Es la 2da vez que no se admite la moción de censura contra la mesa directiva del Congreso. Que la población no olvide quienes se sostienen en el poder”, cuestionó  la congresista Luque en alusión a la coalición que controla el Parlamento. 

 

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