Bogotá. La izquierda del presidente Gustavo Petro se proyectaba ayer como una de las fuerzas dominantes del Congreso de Colombia en una disputa cerrada con la derecha, que marcará el ritmo de las campañas de cara a las presidenciales del 31 de mayo.
Pacto Histórico, el partido de Petro, será el más numeroso en el Senado por encima de la principal fuerza opositora de derecha y en la cámara baja sumó apoyos para imponerse como uno de los más importantes, según los resultados parciales de las elecciones legislativas.
Con más de 97 por ciento del conteo, la izquierda ratifica su avance en el Congreso como sucedió en 2022, año en el que Petro fue elegido como el primer mandatario de esa corriente política en la historia del país y el primer ex guerrillero en subir al poder.
Estas elecciones toman el pulso del Colombia de cara a las presidenciales, en las que marchan como favoritos el senador Iván Cepeda, del partido oficialista, y el abogado de derecha Abelardo de la Espriella.
«Hoy comienza nuestro segundo tiempo con una bancada fuerte», celebró Cepeda.
De su lado, De la Espriella lamentó que la izquierda se quedara con «la bancada más grande del Congreso». «Eso es muy grave», apuntó en un video.
Las encuestas proyectan una segunda vuelta el 21 de junio, en un país dividido por más de medio siglo de conflicto armado.
Dos ataques guerrilleros en el sur del país mancharon la jornada electoral que había sido pacífica hasta el cierre de los colegios electorales. La autoridad encargada de organizar las elecciones denunció que los rebeldes hostigaron dos centros de votación durante el conteo de sufragios, sin que se reporten víctimas.
En los últimos meses los observadores electorales habían denunciado múltiples actos violentos contra líderes políticos, incluido el asesinato el año pasado del aspirante presidencial de derecha Miguel Uribe.
Los resultados determinan también los últimos cinco meses del mandato de Petro, sin posibilidad de relección. Cepeda quiere persistir en las reformas que el mandatario no logró hacer realidad al perder las mayorías en el Congreso cerca del final de su periodo.
Los legisladores se opusieron a cambiar el sistema de salud o hacer una reforma tributaria ante un déficit fiscal.
El presidente respondió con constantes marchas multitudinarias en las que dio fuertes discursos en contra del Congreso, desprestigiado entre el electorado desde hace años por múltiples escándalos de corrupción.
Una de las propuestas de la izquierda es modificar la Constitución, lo que analistas consideran un riesgo de que el presidente concentre poder.
Con los resultados, el partido de Petro tendría que hacer alianzas con el centro. La izquierda sufrió un golpe al perder los escaños en el Congreso que el acuerdo de paz de 2016 había asegurado para los ex combatientes de la guerrilla Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia.
El pacto les garantizó por 8 años diez escaños, pero el beneficio termina en 2026 y su partido no sólo se quedó sin escaños en el Congreso, sino que se juega su supervivencia por falta de votos.
La derecha tiene margen para fortalecerse en el Congreso, aunque De la Espriella ha advertido que gobernará mediante decretos si es elegido como presidente.
El nuevo Congreso asumirá el 20 de julio, casi tres semanas antes de la investidura del nuevo mandatario.
El ex presidente Álvaro Uribe (2002-2010), el dirigente de ultraderecha más influyente del siglo, fue candidato al Senado en un intento de movilizar votantes que respaldaron su guerra contra las guerrillas, pero según las proyecciones no alcanzará el umbral para ocupar un escaño.
La candidata de su partido, la senadora Paloma Valencia, ganó las primarias entre aspirantes de partidos de derecha, por lo que enfrentará a Cepeda, De la Espriella y un puñado de candidatos.
Fuente: jornada.com.mx