Estudios revelan que los microplásticos están hasta en territorios remotos
Estudios recientes confirman la presencia de microplastios en todos los mares y ecosistemas marinos en perjuicio de la salud humana.
Se trata de una investigación publicada en la revista Plos One, encabezada por la Universidad del Pacífico Sur, en territorios insulares como Fiyi, Tonga, Tuvalu y Vanuatu.
En estas zonas se analizaron 878 peces costeros de 138 especies capturados por comunidades pesqueras locales, revelando que un tercio de los ejemplares contenía al menos una partícula de microplástico.
Los niveles más altos se registraron en Fiyi, donde casi tres cuartas partes de los peces estaban contaminados. Aunque la cantidad de partículas por pez era baja, la frecuencia de aparición evidencia una contaminación generalizada.
El estudio identificó que los peces de arrecife y los que se alimentan en el fondo marino son los más afectados. Lo preocupante es que estas especies son calves para la subsistencia de las comunidades pesqueras.
Según la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN), los microplásticos representan hasta el 30 % de la basura que flota en los océanos, y entre el 15 y el 31 % de los 9,5 millones de toneladas de plástico que se arrojan cada año al mar.
Las investigaciones del Instituto de Ciencia y Tecnología Ambiental de la Universidad Autónoma de Barcelona revelan que los ríos son una de las principales fuentes de contaminación.
En las desembocaduras y estuarios, el 85 % de los mejillones y el 53 % de las ostras analizadas contenían microplásticos, mientras que en peces marinos la contaminación alcanzaba hasta el 86 % en especies como la merluza o la langosta noruega.
En Brasil, incluso áreas marinas de protección integral presentan contaminación por microplásticos, y en las Islas Columbretes (España) se han hallado más de 6.000 partículas por kilo de sedimento en ecosistemas coralinos.
Los científicos advierten que la contaminación marina por microplásticos es persistente, prácticamente imposible de eliminar y con efectos potencialmente devastadores sobre la biodiversidad y la salud humana.