Hungría acude a votar en medio de su mayor encrucijada bajo la atenta mirada del mundo
Imagen creada por inteligencia artificial
El país afronta unos comicios clave marcados por acusaciones de injerencia externa.
Las urnas se han abierto en Hungría con motivo de las elecciones parlamentarias, que se celebran este domingo, en medio de una fuerte polémica generada por las acusaciones de injerencia externa contra el primer ministro Viktor Orbán. Los comicios son seguidos de cerca en todo el mundo, debido a la postura independiente de Budapest sobre el conflicto ruso-ucraniano, entre otros asunto internacionales, lo que se traduce en constantes roces y choques del Gobierno de Orbán con Bruselas y Kiev.
Aunque varias fuerzas políticas pugnan en la contienda, la lucha principal se desarrolla entre el partido gobernante Fidesz, liderado por Orbán, y la oposición encabezada por Péter Magyar con su partido Tisza. El resultado de este enfrentamiento se considera clave para definir la orientación futura del país.

Sistema electoral húngaro
Los colegios electorales abrieron este domingo a las 6:00 (hora local) y cerrarán a las 19:00. Los votantes que se encuentren en la fila al cierre de las urnas podrán igualmente emitir su voto. Todos los ciudadanos húngaros mayores de 18 años pueden votar, así como algunos mayores de 16 si están casados.
La mayoría de los electores emite dos votos: uno para elegir a un candidato en su circunscripción y otro para una lista nacional de partido. Además, los votantes pertenecientes a minorías registradas pueden votar por listas de nacionalidad, aunque solo las comunidades alemana y romaní tienen suficiente representación para obtener escaños.
El Parlamento húngaro se compone de 199 escaños, de los que 106 se asignan mediante elecciones directas en circunscripciones, donde gana el candidato más votado. Los 93 escaños restantes se distribuyen a través de listas nacionales de partidos, que deben obtener al menos un 5 % de los votos para obtener escaños. Sin embargo, parte del recuento de votos para esos 93 escaños también incluye los votos emitidos en las 106 elecciones de circunscripción, recoge Politico.
El recuento de votos comenzará tras el cierre de los colegios, a las 19:00, mientras que los primeros resultados preliminares se esperan a partir de las 20:00, según la Oficina Nacional Electoral del país. El ente precisa que, en caso de recuento ajustado, el resultado final de las elecciones podría no conocerse hasta el sábado siguiente a la votación, cuando se haya procesado el 100% de los votos.
¿Qué pasará después de las elecciones?
El presidente Tamas Sulyok convocará al nuevo Parlamento en los 30 días posteriores a las elecciones, probablemente en mayo.
El primer ministro es elegido por el Parlamento por mayoría simple. El presidente de Hungría presenta una propuesta para primer ministro —generalmente el candidato del partido ganador— y el Parlamento vota sobre la nominación. Si el Parlamento no elige a la persona nominada, el presidente presenta un nuevo candidato en un plazo de 15 días. Si el Parlamento no logra elegir a un nuevo primer ministro, el presidente puede disolver el Parlamento y convocar nuevas elecciones.
Cruce de acusaciones
La campaña electoral ha estado marcada por acusaciones de injerencia extranjera. Desde Budapest denuncian la mayor intervención externa por parte de la Unión Europea y Kiev. El ministro de Asuntos Exteriores, Peter Szijjarto, denunció que existe una decisión en el eje Bruselas-Berlín-Kiev de provocar un «cambio de Gobierno» en Hungría para influir en su política hacia Ucrania.
Por su parte, el primer ministro húngaro, Viktor Orbán, explicó que el régimen de Kiev está interviniendo en el proceso electoral de su país, ya que, «obviamente», quiere ver en Budapest un gobierno que «envíe dinero a Ucrania». En este sentido, cabe recordar que Hungría bloqueó en febrero un préstamo de 90.000 millones de euros (105.000 millones de dólares) del bloque para Kiev.
A diferencia de la mayoría de líderes europeos, Orbán ha defendido la búsqueda de una solución diplomática al conflicto ucraniano, ha priorizado el diálogo con Moscú frente al aislamiento y se ha manifestado en contra del ingreso de Ucrania en la Unión Europea.
Orbán considera que la defensa de una política exterior más autónoma frente a Bruselas le permite garantizar la soberanía nacional, lo que cobra forma en su rechazo a participar en la política beligerante de Bruselas de apoyo financiero a Kiev y en la negativa de su Gobierno a aceptar la adhesión de Ucrania a la UE, ya que —esgrime— esto arrastraría a Hungría a un conflicto militar y arruinaría su economía.
En este contexto, las relaciones con el líder del régimen ucraniano, Vladímir Zelenski, se han deteriorado. Desde Budapest denuncian amenazas y presiones, incluyendo el bloqueo del oleoducto Druzhba, clave para el suministro energético a Hungría y Eslovaquia de petróleo ruso.
Bloqueo del oleoducto Druzhba
El suministro de petróleo a través del oleoducto se interrumpió a finales de enero. Kiev atribuyó la suspensión del funcionamiento del oleoducto a los daños causados por supuestos ataques rusos, mientras que Hungría y Eslovaquia acusaron a las autoridades de Ucrania de chantaje político, en represalia por su postura independiente sobre el conflicto ruso-ucraniano. En medio de la escalada, Budapest y Bratislava suspendieron los suministros de diésel a Ucrania.
Orbán indicó que Vladímir Zelenski bloquea el tránsito de petróleo desde Rusia a través del oleoducto Druzhba para fomentar la inestabilidad en su país. «Zelenski cortó nuestro suministro de petróleo para crear caos e influir en nuestras elecciones. Esa es la estrategia. No funcionará. Hungría no puede ser chantajeada y no permitiremos a los demás que decidan nuestro futuro», declaró.
Apoyo de EE.UU. y postura de Rusia
En este contexto de acusaciones cruzadas, presiones externas y tensiones geopolíticas, las elecciones parlamentarias de este domingo se perfilan como una de las citas más decisivas y tensas en la historia reciente de Hungría.
Estados Unidos ha apoyado la campaña de Orbán en medio de la presión externa. El vicepresidente James D. Vance visitó Budapest para mostrar su apoyo al primer ministro y pidió al pueblo que «rechacen a los burócratas de Bruselas».
El presidente estadounidense Donald Trump también se pronunció en varias ocasiones. «El día de las elecciones es el domingo 12 de abril de 2026. Hungría: ¡salgan y voten por Viktor Orbán! Es un verdadero amigo, un luchador y un ganador, y cuenta con mi respaldo total para su reelección como primer ministro de Hungría», escribió en Truth Social esta semana.
A su vez, el líder opositor Péter Magyar acusó a Washington de interferir en el proceso electoral y pidió a todos los actores internacionales que no conviertan a Hungría en un escenario de disputas geopolíticas. «Exhorto firmemente a los actores de la política internacional —desde Ucrania hasta Serbia, desde Rusia hasta EE.UU.— a que no intenten interferir en las elecciones húngaras«, insistió.
Por su parte, desde Moscú han rechazado en repetidas ocasiones las acusaciones infundadas sobre su supuesta injerencia en las elecciones de otros países, y han señalado que los políticos de la UE «ven la ‘injerencia rusa’ en todas partes». El vocero del Kremlin, Dmitri Peskov, denunció este miércoles que «muchas fuerzas en Europa, muchas fuerzas en Bruselas, no querrían que Orbán volviera a ganar las elecciones».
El portavoz calificó al primer ministro húngaro como un político y jefe de Estado «realmente eficaz» y destacó que «defiende precisamente los intereses de su propio país«. «No los intereses de Rusia, ni los de Estados Unidos, sino exactamente los de su propio país, Hungría», concluyó.
Sepa más sobre el chantaje petrolero y las amenazas de Zelenski a Orbán ante las elecciones
Fuente: actualidad.rt.com






