El gobierno argentino duplicó la represión durante 2025 en una letal combinación de más violencia estatal, espionaje ilegal y armas prohibidas en manifestaciones, advirtió la Comisión Provincial por la Memoria (CPM).

Ese organismo defensor de los derechos humanos que preside el Premio Nobel de la Paz Adolfo Pérez Esquivel documentó que durante el año que recién terminó se registró un marcado aumento de heridos y detenciones arbitrarias por el accionar de las fuerzas policiales que siguieron el protocolo antipiquete del Ministerio de Seguridad.

Así lo recoge el Tercer Informe de Monitoreo de la Represión a la Protesta, elaborado por la CPM. El documento sistematiza el accionar de las fuerzas de seguridad en manifestaciones realizadas de diciembre de 2023 a noviembre de 2025.

En total, dos mil 585 personas resultaron lesionadas en los dos años relevados: mil 216 en 2024 y mil 369 en 2025, es decir, 153 personas más, lo que implica un incremento interanual del 13 por ciento.

La CPM precisa que durante 2025 tuvieron lugar hechos represivos en 34 de las 79 movilizaciones monitoreadas, lo que representa el 43 por ciento del total, frente a las 17 manifestaciones reprimidas en 2024, que equivalían al 28 por ciento.

El organismo que actúa como mecanismo local de prevención de la tortura y trabaja en articulación con órganos internacionales estudió 139 movilizaciones en el período analizado, con presencia directa en 127 de ellas.

El informe señala que, incluso en protestas pacíficas y de baja convocatoria, se desplegaron operativos desproporcionados, con fuerte presencia de fuerzas federales y locales y uso sistemático de la coerción.

Los jubilados fueron los más afectados, pues sufrieron heridas 42 de ellos en 2024 y 155 en 2025, en las Marchas de la Dignidad de los miércoles frente al Congreso de la Nación

También se duplicaron las agresiones contra trabajadores de prensa: 184 periodistas y reporteros gráficos fueron heridos en 2025, frente a 98 en 2024. El caso más grave es el fotorreportero Pablo Grillo, gravemente herido el 12 de marzo por el gendarme Héctor Guerrero, quien está siendo procesado.

El informe registra además lesiones a niños, niñas y adolescentes, todos afectados por gases irritantes.

En cuanto a las detenciones arbitrarias, sumaron 258: 93 en 2024 y 165 en 2025, lo que representa un aumento del 77 por ciento.

Un aspecto que el organismo que dirige Pérez Esquivel considera grave radica en la persistencia de tareas de inteligencia ilegal, confirmadas en el 69 por ciento de las movilizaciones monitoreadas.

Alerta que el 78 por ciento de los operativos incluyó portación de armas de fuego con balas de plomo, prohibidas en el control de manifestaciones públicas por el riesgo letal que implican por normas nacionales e internacionales sobre el uso progresivo de la fuerza.


Fuente: www.prensa-latina.cu

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