Por MC

Un operativo de la Policía de la Ciudad de Buenos Aires en el barrio de Villa Lugano terminó este jueves con el asesinato de Gabriel González, un trabajador del barrio, y dejó a varias personas heridas, según denunciaron familiares, organizaciones sociales y organismos de derechos humanos. El hecho ocurrió cuando efectivos policiales ingresaron al barrio en el marco de una intervención cuyo objetivo no fue oficialmente esclarecido por el Ministerio de Seguridad.

De acuerdo con testimonios difundidos en redes sociales por allegados a la familia y organizaciones de derechos humanos, González habría sido asesinado de un disparo a “quemarropa” por efectivos policiales mientras intentaba defender a su hijo durante un forcejeo con los agentes. En el mismo operativo, la esposa de la víctima también resultó herida de bala y fue trasladada al Hospital Grierson, donde permanece internada, detenida e incomunicada, imputada por el delito de “resistencia a la autoridad”.

Este asesinato se inscribe en un patrón estructural de violencia institucional que organizaciones de derechos humanos en Argentina vienen denunciando desde hace décadas y que, en el último año, volvió a intensificarse. En el país, este tipo de hechos es conocido como “gatillo fácil”, un término utilizado para describir asesinatos cometidos por fuerzas de seguridad en contextos de uso ilegítimo o desproporcionado de la fuerza.

Según datos de la Coordinadora contra la Represión Policial e Institucional (CORREPI), desde la recuperación de la democracia en 1983 más de 9.000 personas han sido asesinadas por fuerzas de seguridad del Estado, ya sea en la vía pública, en operativos policiales o bajo custodia. Estas cifras incluyen casos de gatillo fácil, muertes en comisarías, cárceles y otras formas de violencia institucional.

Asimismo, organizaciones sociales advirtieron que durante los primeros meses del actual gobierno nacional, encabezado por el presidente Javier Milei y la vicepresidenta Victoria Villarruel, se registró un aumento de los episodios de violencia policial. De acuerdo con el Archivo de CORREPI, en los primeros 70 días de la actual gestión se denunciaron al menos 63 casos de gatillo fácil, lo que encendió nuevas alertas sobre el accionar de las fuerzas de seguridad y la política de seguridad vigente.

En este contexto, el asesinato de Gabriel González en Villa Lugano se suma a una serie de hechos que refuerzan las denuncias de organismos de derechos humanos sobre el uso letal de la fuerza por parte de la policía en Argentina, una problemática que continúa generando preocupación a nivel nacional e internacional y que vuelve a poner en el centro del debate la exigencia de justicia, investigación independiente y control civil sobre las fuerzas de seguridad.

Deja un comentario