GUATEMALA – En una edición especial del programa Geopolítica desde la Aldea, conducido por el comunicador y activista Ollantay Itzamná, el histórico dirigente campesino Leocadio Juracán compartió las reflexiones, logros y desafíos del Comité Campesino del Altiplano (CCDA), en el marco de su Asamblea Nacional por el 44º aniversario de la organización.

Durante la entrevista, Juracán realizó un recorrido por la trayectoria de una de las organizaciones sociales más emblemáticas de Guatemala, destacando que su nacimiento en 1982 fue una respuesta directa a la exclusión, la explotación en las fincas y la represión militar que asfixiaba al campesinado indígena durante el conflicto armado interno. El balance de cuatro décadas de lucha Leocadio Juracán enfatizó que llegar a 44 años no es solo un ejercicio de memoria, sino de vigencia. Entre los puntos clave abordados en la entrevista destacan: Soberanía Alimentaria y Café Justicia: El dirigente subrayó cómo el CCDA ha pasado de la resistencia por la tierra a la construcción de alternativas económicas propias. El modelo de «Café Justicia» fue mencionado como un ejemplo de dignidad que permite a las familias campesinas romper con el intermediarismo y la explotación histórica. Defensa del Territorio: Juracán denunció que, tras más de cuatro décadas, el problema agrario sigue siendo el corazón del conflicto en Guatemala. Criticó la actual criminalización de defensores del territorio y la falta de voluntad política del Estado para resolver los conflictos de tierras que afectan a cientos de comunidades. Lecciones Aprendidas: En diálogo con Itzamná, se destacó la importancia de la unidad entre los pueblos Maya, Xinka, Garífuna y sectores populares urbanos. Juracán señaló que una de las mayores enseñanzas es que «sin territorio no hay vida, y sin organización no hay territorio». Asamblea Nacional: De cara al futuro La entrevista sirvió como antesala a la Asamblea Nacional del CCDA, un espacio donde delegados de diversos departamentos se reúnen no solo para celebrar, sino para trazar la hoja de ruta política para los próximos años. «Nuestra lucha no es solo por un pedazo de tierra, es por un modelo de país donde quepamos todos», afirmó Juracán. El dirigente también hizo un llamado a las nuevas generaciones a tomar la estafeta de la organización con formación política y conciencia social, ante las nuevas amenazas que representan las industrias extractivas y el cambio climático. Por su parte, Ollantay Itzamná resaltó el papel del CCDA como un referente de geopolítica desde abajo, donde las decisiones se toman desde las aldeas y las comunidades, desafiando el centralismo de las élites guatemaltecas. La entrevista cerró con un mensaje de esperanza y resistencia. A pesar de la persecución judicial que ha enfrentado el propio Juracán y otros líderes del comité en tiempos recientes, el mensaje central de los 44 años del CCDA es claro: la organización sigue firme en su compromiso por la justicia social y la reforma agraria integral que el país aún tiene pendiente.

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