CABILDO INDÍGENA EN IZALCO EL SALVADOR RECLAMAN QUE TIENEN DERECHO A REESTABLECER FORMAS DE AUTOGOBIERNO

El día 12 de agosto en Izalco, El Salvador se reunieron comunidades indígenas en el primer Cabildo Ancestral, donde movimientos indígenas decretaron que las poblaciones tienen el derecho a reestablecer formas de autogobierno milenarias. Urgen al Estado aprobar modificaciones al Código Civil y Código Electoral salvadoreños. El Concejo Ancestral de los Comunes de los Territorios Indígenas presentó el decreto, acordado junto a la Mesa por la Sustentabilidad de los Territorios en Sonsonate, a través de un Cabildo Abierto Ancestral celebrado en Izalco, en el marco del día internacional de los pueblos nativo-originarios.El decreto contiene tres artículos, en los que se determina «el derecho de reestablecer formas de autogobiernos milenarias», reconocidas a partir de este decreto, «y con base en nuestra autonomía como legítimos dentro de los territorios que ocupamos».En su artículo 1, el documento establece que para restituir este derecho, el Estado salvadoreño debe promover reformas al Código Civil, para reconocer de manera «literal, política y administrativa» los consejos indígenas y alcaldías del común como gobiernos de estos territorios ancestrales.Además, se decretó en el artículo 2 que el Estado salvadoreño deberá restablecer en su marco jurídico el sistema de tierras comunales para garantizar la tenencia de la tierra. Esto incluye tierras ociosas en posesión del Estado, instituciones privadas y también religiosas.«El Estado debe de restituir este derecho mediante una política nacional de tenencia que promueva e incentive formas colectivas de nuevo dominio para las comunidades indígenas organizadas, con base en la obtención de tierras ociosas, en posesión de instituciones públicas, privadas y religiosas; por parte del gobierno salvadoreño», indica el inciso segundo del referido artículo.En su artículo 3, el decreto determina que para poder acceder a sus derechos políticos, el Estado debe impulsar reformas al Código Electoral «para que los pueblos organizados bajo las formas de gobiernos ancestrales, podamos participar en los procesos de elección desde nuestras cosmovisiones y al margen del sistema partidista occidental».Avances limitadosEl gobierno actual no ha emitido normativas para cumplir con el reconocimiento a la población indígena en El Salvador. El pasado 9 de agosto, con 67 votos, la Asamblea acordó que se conmemora el Día Nacional de los Pueblos Indígenas en la misma fecha que a nivel internacional, y emitió un pronunciamiento.Sin embargo, El Salvador es uno de los estados latinoamericanos que sigue sin ratificar el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), que obliga al Estado firmante a reconocer a los pueblos indígenas, respetar sus formas de vida y el derecho sobre sus tierras y territorios.Tampoco se ha discutido la propuesta de Ley de Pueblos Indígenas presentada a la Asamblea Legislativa por el Consejo Coordinador Nacional Indígena Salvadoreño (CCNIS).Info: laprensagrafica y Concejo Ancestral de los Comunes de los Territorios Indígenas
Del cambio climático pasamos al hervor global

Mientras en el hemisferio Norte era verano, en el Sur era invierno. Esta conducta climática estaba de la Tierra era aprendida en las escuelas y en la vida cotidiana como un dogma infalible. El mes de agosto que corre, desmiente por completo esta verdad que hasta hace poco era incuestionable porque tanto en Perú, Argentina, Bolivia, Chile, al igual que en España, Francia, Inglaterra, los EEUU, la ola de calor se hace planetaria. Intensas olas de calor recorren el planeta como nunca antes de manera simultánea, sin importar si son los Andes o los Alpes. ¡La ciencia moderna está desconcertada porque los centros de investigación no tienen registros de las temperaturas cercanas a 40º en el Sur en pleno invierno! Y, en simultáneo cae granizos de gran tamaño en Copacabana, Bolivia. En este contexto, el secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU), António Guterres, en una de sus alocuciones últimas sentenció: “Hemos pasado del calentamiento climático al hervor global”. Esta sentencia nada menos que de la máxima autoridad de la ONU, hace como medio siglo atrás, hubiese sido censurada por las autoridades políticas mundiales como apocalíptica o subversiva. Pero, las herejías de la juventud climática de la década de los 60 del siglo pasado son ahora una incómoda verdad irrefutable. Como nunca antes el sistema Tierra, cono consecuencia de los impactos de la civilización del petróleo y del cemento, está cambiando raudamente su temperatura media. Y, con ello, muchos ecosistemas, vida en sus diferentes formas, sufren y sufrirán mutaciones. En estas condiciones climáticas planetarias, es urgente que los humanos realicemos mutaciones en nuestros estilos de vida en y desde donde estemos. Producir en alguna medida parte de nuestra comida, incluso si acaso vivimos en las ciudades, cuidar los nacimientos de agua y los bosques, consumir lo básicamente necesario y liberarnos del plástico, optar por la bicicleta en lugar de los automóviles, etc., son imperativos existenciales si acaso queremos evitar la acelerada debacle climática ya anunciada hace décadas por las y los profetas del clima de la Madre Tierra.