¿Está preparada Guatemala para atender un posible incremento de las deportaciones en 2026?
Migrantes guatemaltecos son registrados en el Centro de Recepción, que funciona en la Fuerza Aérea Guatemalteca. Foto La Hora: IGM.
Ante la llegada de los primeros guatemaltecos retornados desde EE. UU., persisten el contraste entre analistas independientes y autoridades oficiales sobre la capacidad del país para enfrentar esta realidad.
El analista en temas migratorios, Fernando Castro, advirtió que Guatemala no está preparada, ni económica ni institucionalmente, para un ciclo de deportaciones masivas.
Según su análisis, las expulsiones de migrantes podrían superar las cifras de 2025 debido al reforzamiento de los controles migratorios en Estados Unidos, impulsados durante la administración Trump, que incluyó la contratación de 12 mil nuevos agentes, elevando a unos 22 mil el total de personal migratorio.

Castro señaló que a este contexto se suma la posible finalización de programas de Estatus de Protección Temporal (TPS) para ciudadanos de distintos países. En el caso guatemalteco, recordó que hasta noviembre de 2024 más de 253 mil 455 connacionales contaban con órdenes finales de deportación y no habían sido detenidos, lo que representa un riesgo latente de retornos masivos.

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El especialista calificó la situación como “altamente preocupante”, al subrayar el impacto que tendría en la economía nacional, especialmente por la dependencia de las remesas, que superaron los US$25 mil 503 millones. Indicó que estos envíos aumentaron por el temor de los migrantes a ser capturados y por la entrada en vigor, desde el 1 de enero, de un impuesto del 1% a las remesas.
«ES UN PROBLEMA DE PAÍS»
En materia de reinserción, Castro consideró insuficientes los programas estatales. Aseguró que, de más de 51 mil personas retornadas, solo una minoría ha logrado incorporarse a la economía formal, pese a que el sector privado afirma contar con alrededor de 50 mil plazas disponibles. También alertó sobre la falta de capacidad del país para atender solicitudes de asilo y para brindar protección integral a menores migrantes retornados.
“El problema ya no es solo de gobierno, es un problema de país”, afirmó el analista, quien llamó a convocar a universidades, tanques de pensamiento, legisladores y especialistas para construir soluciones integrales.
Añadió que un incremento de las deportaciones tendría un fuerte impacto social, considerando que más de 6.5 millones de personas en Guatemala dependen directamente de las remesas.
MIGRACIÓN EN CIFRAS
Entre 2024 y 2025, Guatemala registró una disminución del 28.12% en el número de migrantes retornados, equivalente a 21,587 menos. Mientras que en 2024 el país recibió en promedio más de 6,300 retornados mensuales, en 2025 el promedio bajó alrededor de 4,600 al mes.
IGM ASEGURA TENER CAPACIDAD
Por su parte, el Instituto Guatemalteco de Migración (IGM) aseguró que el país sí cuenta con mecanismos para atender a las personas retornadas, aunque reconoció que existen retos pendientes en los procesos de reintegración. La vocera del IGM, María Enamorado, indicó que durante 2025 se registró una reducción en el número de retornos respecto a 2024, siendo 76,768 guatemaltecos a 55,181.
El IGM destacó que, a diferencia de años anteriores, ahora se cuenta con el plan “Retorno al Hogar”, que busca garantizar una recepción digna y dar seguimiento a las necesidades de las personas retornadas. La institución explicó que la atención es interinstitucional y que actualmente operan dos centros de recepción: uno en Tecún Umán, San Marcos, para retornos terrestres desde México, y otro en la zona 13, dentro de la Fuerza Aérea Guatemalteca, para retornos aéreos desde Estados Unidos y México.
Asimismo, se habilitó un Centro de Atención y Registro, con la participación de más de 20 instituciones, donde se identifican necesidades laborales, de salud y psicosociales, y se facilita la aplicación a empleos. Para quienes no cuentan con un lugar donde pernoctar, el IGM informó que desde marzo de 2025 funciona un centro de atención migratoria en la zona 5 capitalina, que ofrece albergue y alimentación temporal.
POSIBLE ESCENARIO PARA 2026
Respecto a 2026, el IGM afirmó estar preparada para recibir a las personas retornadas de forma digna, aunque señaló que no es posible anticipar escenarios de deportaciones masivas. La institución indicó que podrían aumentar los vuelos, pero no necesariamente el número total de retornados, y subrayó la importancia de analizar el perfil y el arraigo de quienes regresan al país.
En cuanto a la procedencia, el IGM detalló que la mayoría de vuelos de retorno llegan desde Texas y ciudades como Alexandria, Chicago, Jacksonville y Harlingen. A nivel interno, los departamentos con mayor número de retornados son Huehuetenango, San Marcos, Quetzaltenango, Quiché y Guatemala.
Finalmente, la institución resaltó que la política migratoria aprobada en 2023, que involucra a 42 entidades del Estado, permite atender la migración desde una perspectiva multidimensional, aunque admitió que los mecanismos deben optimizarse y que uno de los principales desafíos es lograr que las personas retornadas se integren voluntariamente a los programas de reinserción.
Fuente: lahora.gt







